lunes, 15 de diciembre de 2014

MACO





Ha pasado tiempo desde el último artículo publicado pero eso no quiere decir que esto esté abandonado. En primer lugar debo agradecer la gran cantidad de visitas acontecidas en los últimos meses además de la gente que ha comentado y aportado con opiniones y datos a algunos artículos. Todo eso enriquece este blog!  

La arquitectura es más que construir, es más que edificar y proyectar. Para muchos es una posición ante la vida y el sistema, es una respuesta que conlleva emociones y aspiraciones que pasan a ser testimonios edificados de la historia. Los protagonistas, desde los arquitectos a los constructores tienden a quedar algo relegados y olvidados en un vertiginoso mundo que avanza aceleradamente por lo que una de las metas de este blog es poder detener el tiempo y reconocer la labor que arquitectos han realizado en la ciudad.


El artículo presente trata sobre un arquitecto que si bien no nació en nuestra tierra, dejó su marca en la zona con interesantes e importantes proyectos que lo dejan como un personaje importante dentro de la historia de la arquitectura en Concepción. Nos referimos a Javier Lisímaco “Maco” Gutiérrez


Maco Gutiérrez. Fotografía publicada en la revista AUCA nº 23, 1972

Maco nació en 1930 en La Paz, Bolivia. Su padre fue el periodista Lisímaco Gutiérrez, quien falleció durante la Guerra del Chaco, (enfrentamiento armado entre Bolivia y Paraguay que aconteció entre 1932 y 1935). Con el pasar del tiempo, su madre se casa en segundas nupcias con el agregado militar de Chile en Bolivia y es así que Maco se traslada a nuestro país, en donde cursó estudios secundarios y universitarios, estos últimos realizados en la Universidad de Chile, donde ingresó en 1948 a estudiar arquitectura. 

Maco ingresó a la Escuela de Arquitectura en momentos en que se vivían los cambios de la reforma y en sus talleres conoció personajes que pasaron a ser grandes amigos y colegas, profesionales con los que compartió una conciencia social e ideales que trascendieron de la creatividad a lo político. Osvaldo Cáceres, Miguel Lawner, Ana María Barrenechea, Alejandro Rodríguez, Carlos Martner y Sergio Bravo fueron parte importante de su vida y con ellos realizó trascendentales proyectos años después. Sin lugar a dudas, un hecho destacado en su fase universitaria fue el conocer a su compañera de vida y de proyectos, Betty Fishmann, una joven oriunda de Puerto Montt que ingresó a estudiar arquitectura en la Universidad de Chile en 1949. Betty y Maco formaron una relación marcada por la pasión por la arquitectura, por sueños y por la determinación de formar un mundo justo en que la profesión era un motor y agente de cambios. En 1955 se casaron tras la titulación de Maco y en esos momentos la pareja estaba asociada a los arquitectos Martner y Bravo proyectando un enorme edificio sindical para los mineros de Lota, una construcción que pasó a ser un emblema de la lucha social y obrera además de ser un exponente clave de arquitectura moderna en la zona del carbón, el Teatro Sindical para los Mineros de Lota.



Matrimonio de los arquitectos Miguel Lawner y Ana María Barrenechea.
En la fotografía podemos ver a otros colegas y amigos, de izquierda a derecha:
Sergio González, Francisco Ehijo, Ana María Barrenechea, Miguel Lawner,
Ricardo Tapia, Maco Gutiérrez, Darío Pavez y Carlos Martner. Fotografía
gentileza de Miguel Lawner. 

El equipo examinando planos.
De izquierda a derecha: Carlos Martner, Sergio Bravo,
Maco Gutiérrez y Betty Fishmann. Fotografía publicada en:
http://www.arqchile.cl/publicacion_teatro_lota.htm
Fishmann dando un discurso durante la
colocación de la primera piedra del edificio.
Fotografía publicada en:
http://www.arqchile.cl/publicacion_teatro_lota.htm

El 15 de mayo de 1955 se coloca la primera piedra de este edificio que pasó a ser un símbolo de la arquitectura moderna en nuestra región y un símbolo de la fuerza y voluntad de los trabajadores mineros de Lota. Esta construcción no ha logrado ser concluida a pesar de los años por diversos  y lamentables factores ligados a problemas económicos y el decaimiento del carbón de Lota. A pesar de no estar finalizado y haber pasado por periodos oscuros de abandono y letargo, es querido y apreciado por la comunidad. Cabe destacar que fue financiado por el esfuerzo de los mismos obreros del carbón y es parte del conjunto de joyas arquitectónicas y urbanas que posee esta valiosa comuna. A pesar de su condición, en él se han realizado numerosos actos y sesiones, así como intervenciones públicas de personajes como Violeta Parra, Pablo Neruda y Patricio Manns.

Vista exterior del edificio. La gran construcción domina
la esquina de las calles Galvarino y Cousiño
 frente a la plaza de Lota Bajo. La prominente marquesina
se planteó como un escenario más dentro
de la misma edificación el cual se pensó que estaría engalanado
con un mural de Julio Escámez.Fotografía del autor, agosto 2014.

Vista del interior, desde el escenario hacia la platea
 y niveles superiores. Fotografía del autor, agosto 2014

Vista desde el nivel superior hacia el escenario.
Fotografía del autor, agosto 2014

La construcción del Teatro Sindical en Lota motivó que Maco y Betty se asentaran en Lota, y asimismo, estuvieron un lapso de 6 a 7 años realizando proyectos en Concepción. Los proyectos que realizó Maco en Concepción fueron en conjunto con los arquitectos Alejandro Rodríguez U. y Osvaldo Cáceres G. Entre las primeras obras se destacan un escenario móvil para la Universidad de Concepción el cual se utilizó para la Escuela de Verano de 1958 y un proyecto en la calle Valenzuela de Concepción. 

Recorte de prensa que destaca la intensa actividad musical durante
 la Escuela de Verano de la Universidad de Concepción en enero de 1958,
 Además de mencionar actividades y la presencia de figuras como Violeta Parra,
 aparecen mencionados los arquitectos Alejandro Rodríguez y Maco Gutiérrez
con el escenario móvil que desarrollaron para la Universidad.
Cortesía Javier Ramírez Hinrichsen

Permiso de edificación de una vivienda ubicada en la
calle A. Valenzuela e inscrita en 1957.
 Fuente: Dirección de Obras Municipales de Concepción.

Hacia 1957 Maco junto a Betty participan en el proyecto del edificio que albergó a la Farmacia Maluje. Un moderno edificio de uso mixto ubicado en calle Tucapel 676, entre Freire y Maipú, en que se aprecia un dinamismo expresado en juegos de alturas y la composición misma de los volumenes y fachada; llenos contra vacíos y una sencilla fachada en que la geometría destaca. La secuencia de lo liviano a lo pesado es en ascenso, el primer nivel se aprecia casi liberado, el segundo vidriado y el tercero más contenido y denso, este último es rematado con una azotea. El nivel inferior se divide entre el local de la farmacia y un garage expuesto al exterior que sirve de acceso, encontrándose acompañado por una sencilla escultura realizada por Julio Escámez. 

El local de la farmacia posee una doble altura y en sus muros superiores el pintor Julio Escámez elaboró el mural “Historia de la Medicina y la Farmacia en Chile”, por encargo de la Sra. María Maluje David, connotada farmacéutica de la ciudad y propietaria del inmueble. El mural, es una de los grandes tesoros que posee nuestra ciudad siendo parte importante del patrimonio muralista de Concepción y la región. El mural está cargado de escenas y estampas del desarrollo de la medicina y la farmacia, desde los pueblos originarios a los avances científicos del siglo XX. 

El edificio Maluje es un fiel representante de ese proceso en que arte y arquitectura estuvieron en equilibrio y se nutrían mutuamente. Además del mural mismo, se destacan detalles como las texturas pétreas que complementan la moderna edificación. La Farmacia Maluje propiamente tal deja de funcionar el año 2007. 



Edificio y Farmacia Maluje.
Es preciso notar el contraste generado por este edificio
con el resto de las construcciones existentes en su entorno,
 el cual hacia 1957 aún presentaba antiguas viviendas de patio
 interior y neoclásicas.
El Edificio Maluje es sin duda un notorio
avance de las líneas modernas en la ciudad.
Fotografía del autor, diciembre 2014. 
Escultura de Julio Escámez que acompaña el acceso.Fotografía del autor, diciembre 2014.
Detalle de los niveles superiores.
 Mientras el segundo ofrece una dual composición acristalada,
(el panel derecho es en realidad una vitrina del mural),
 el tercero se opone algo más cerrado,
 apelando a otras funciones. 
Fotografía del autor, diciembre 2014.
Detalle del mural "Historia de la Farmacia y la Medicina
en Chile" de Julio Escámez. La escena expuesta alude
al período colonial de nuestro país. 
Fotografía del autor, julio 2014.

La Farmacia Maluje fue una obra de importancia para la carrera de Maco, fue de alguna forma el inicio de una breve pero intensa trayectoria en Concepción. La década siguiente fue decisiva, no sólo para él sino que para el desarrollo de la arquitectura en Concepción. Ocurrieron cambios trascendentales marcados por el terremoto de 1960 y la puesta en práctica de un nuevo Plan Regulador, planteado por los arquitectos Emilio Duhart y Roberto Goycoolea teniendo a Ester Roa como alcaldesa de la ciudad. En ese contexto, Maco estableció oficina junto a Alejandro Rodríguez, siempre acompañado de los arquitectos Osvaldo Cáceres, Gabriela González y Edmundo Buddenberg, quienes compartían en uno de los niveles superiores del ex Palacio Hirmas, (actual Johnson’s, por calle Colo Colo). Un ambiente en que las artes se nutrían mutuamente y la creatividad al parecer se vivía a destajo. Los arquitectos mencionados compartían afinidades artísticas y políticas coexistiendo en una bohemia prolífica, son los tiempos del Club de Jazz, (del cual Buddenberg fue presidente) o la galería de arte "El Sotano", en la cual se expuso de hecho el proyecto del Teatro Sindical de Lota por completo en 1955. 

Junto a Alejandro Rodríguez, trabajó en el proyecto para el edificio de la Fábrica Gacel, importante industria zapatera que en 1959 dotó a sus instalaciones de una moderna construcción que destacó por detalles en texturas y compositivos que son una muestra del trazo de ambos arquitectos.


Edificio Gacel en la actualidad,
mayor referencia se puede encontrar en el artículo
expuesto en esta página sobre el
arquitecto Alejandro Rodríguez:
http://concehistorico.blogspot.com/2013/07/alejandropresente.html

Maco y Alejandro desarrollaron algunos proyectos entre 1960 y 1961 como el Edifcio Barra, ubicado en calle Ongolmo entre Freire y Barros Arana, una interesante propuesta de vivienda colectiva con una expresiva fachada desarrollada en torno a planos quebrados que generan una llamativa composición acompañada de ritmo, como agregado, una perfilería de acero recubre la fachada, característica encontrada en la Casa Abudoj, ubicada en la calle Victoria, frente a la Universidad de Concepción  y que se destaca por su planta hexagonal y elementos geométricos en su fachada que forman una riqueza compositiva acorde con la fluidez espacial de su interior. 


Edificio Barra en 1962.
 Destacado en el diario El Sur
como símbolo del progreso
 de la construcción de aquel
 entonces. Fotografía publicada
por el diario El Sur en
agosto de 1962.
Detalle de la fachada. Dinamismo y ritmo
 en fachada, un juego de planos que se pliegan
y que además poseen ciertos colores
que lo hacen resaltar.
Fotografía del autor, octubre 2013. 

Vista general de la fachada, (paño derecho),
 el izquierdo fue totalmente transformado.
Fotografía del autor, octubre 2013.


Casa Abudoj hacia 1962. También destacada en la
 prensa por su particular forma. Tal como en el edificio Barra
se aprecia el uso de elementos metálicos que
cubren la construcción.
Fotografía publicada por el diario El Sur en agosto de 1962.


Casa Abudoj en la actualidad.
Aún se mantiene vigente y trasciende
 dentro de su contexto. Además de la planta
 hexagonal y su espacialidad interior, destaca por sus
terminaciones recubiertas con mosaicos, el acceso escalonado y
acompañado de motivos esculturales abstractos.
La misma inclusión de una azotea en la cubierta permite
un recorrido total de la construcción.
Fotografía del autor, septiembre 2013

Otra vista de la casa, la resolución del proyecto
 en un intrincado sitio es notoria y es lo que la hace destacar. 
Fotografía del autor, septiembre 2013

Detalle del balcón continuo que recorre
el exterior del segundo nivel de la casa.
Fotografía del autor, septiembre 2013

Posteriormente, la dupla formada por Maco y Alejandro desarrolló el proyecto del Colegio Médico, ubicado en la Diagonal Pedro Aguirre Cerda esquina Cochrane. Este proyecto se concibió utilizando un irregular predio que condicionó una particular distribución de la planta y nuevamente aparece la riqueza compositiva en fachadas que dan cuenta de elementos estructurales intercalados con livianos paneles vidriados los que originalmente poseían una particular geometría. Se enfatizaron ciertos paños de la misma fachada como los del lado izquierdo al acceso, que como podemos ver en las imágenes siguientes se desarrollaron con una perfilería distinta, concentrada y de tonos oscuros, resaltando por sobre el resto del edificio. Esa misma delicadeza con respecto a los materiales se encuentra en la fachada por Cochrane, en que un muro de cerámicas de un intenso azul recubre la fachada. Un muro azul que es ya un tradicional fondo para sesiones fotográficas y un destacado punto dentro del conjunto que se forma en la Diagonal Pedro Aguirre Cerda. 


Perspectiva original del edificio, en ella se aprecian
intenciones de transparencia, de liviandad y de
preponderancia de los elementos estructurales,
además se aprecia una composición abstracta en
el acceso del edificio.
La perspectiva fue publicada en el seminario "Monografía
del Arquitecto Alejandro Rodríguez Urzúa
en Concepción" de Lorenzo Fluxá,
(Profesor guía: Arqto. Antonio Zelada), 1997. 

Vista del edificio hacia 1990. Aún se encontraba con algunos
 detalles originales como perfilería y enrejados.
 Fotografía perteneciente al Archivo de Arquitectura
de la Universidad del Bío - Bío  

Vista actual del edificio. Fotografía del autor, noviembre 2014

Detalles del edificio en la esquina con calle Cochrane.
Fotografía del autor, noviembre 2014

Fachada en esquina.
Fotografía del autor, noviembre 2014

Muro de cerámicas por calle Cochrane.
Tras este muro se encuentra el auditorio del edificio.
Fotografía del autor, noviembre 2014

En 1962 la construcción en altura ya era algo habitual en Concepción y numerosas cooperativas edificaban obras siguiendo la tipología formada por una placa comercial de uno o dos niveles y sobre ella una torre residencial o de oficinas. Siguiendo esa línea, la Inmobiliaria Maipú desarrolló el edificio que lleva su nombre en la esquina de las calles Maipú con Aníbal Pinto. La placa se proyectó con una galería comercial en L que la atraviesa, (Galería Maipú). El proyecto fue desarrollado por Alejandro Rodríguez junto a Maco y se destacó nuevamente por la composición geométrica en fachada y por la funcionalidad de las unidades habitacionales que formaron la torre, las que fueron entregadas como dúplex, algo novedoso para la ciudad y que se manifestó en otras obras contemporáneas como el Edificio Tucapel/Tribunales y la Remodelación Concepción, (Remodelación Paicaví). 


Publicidad del "futuro" Edificio Maipú, aparecida durante 1961
en el diario El Sur. 

Edificio Maipú en construcción, vista desde calle Maipú
 hacia Aníbal Pinto.
 Fotografía publicada por el diario El Sur en
agosto de 1962.

El edificio ya terminado. una destacada propuesta 

que presentó la relación placa/torre de forma concisa 
cambiando el perfil mismo de la calle Maipú, que por 
esos 
tiempos se llenaba de modernas y audaces 

construcciones.
Fotografía publicada 

por el diario El Sur en 
abril de 1963.
El edificio en la actualidad.
La galería se encuentra algo abandonada
 y el contexto que rodea el edificio se ha tornado
monótono y oscuro. Maipú es una calle con
muchísimo potencial y que posee
interesantes obras arquitectónicas.
Fotografía del autor, noviembre 2014. 

Intervenciones que aquejan a la arquitectura
 en todas las urbes. Casuchas de lata que se
aprecian en múltiples obras, esta no
es la excepción.
Fotografía del autor, noviembre 2014.

Maco se asoció también con el arquitecto Osvaldo Cáceres, personaje con el que trabó amistad y además colaboró en algunos proyectos. Entre ellos está la vivienda construida en calle Beltrán Mathieu entre Víctor Lamas y Los Olmos de 1962 una vanguardista propuesta residencial en que se aprecia una búsqueda geométrica que trasciende lo espacial, integrando elementos como barandas, rejas, marquesina y chimenea dentro de un lenguaje rico y moderno. 


Vivienda en calle Beltrán Mathieu,
 una explosión de planos y geometría
así como detalles particulares en terminaciones. Fotografía
del autor, diciembre 2014. 

El terremoto de mayo de 1960 ocasionó daños de consideración en algunos de los edificios fundacionales de la Universidad de Concepción. Entre ellos la Escuela Dental, (Arqto. Arnoldo Michaelsen, 1930), ubicada en la esquina de las calles Chacabuco con Paicaví, frente a la Plaza Perú. Meses después, un incendio termina por liquidar gran parte del edificio motivando su demolición. Las autoridades universitarias deciden construir un nuevo edificio en esa esquina utilizando además una fracción del antiguo edificio. Se abre entonces un concurso en que participa el equipo formado por Maco acompañado de sus dos habituales colegas, Alejandro Rodríguez y Osvaldo Cáceres. Este equipo gana el concurso y el proyecto se desarrolla con sucesivas transformaciones ordenadas principalmente por las autoridades universitarias que tienden a cambiar el programa que por ejemplo, en principio incluía un teatro de cámara, el cual fue suprimido. Además de los cambios programáticos es preciso mencionar el aporte realizado por el gobierno mexicano, quien donó un mural para el edificio, el cual se posicionó en un enorme hall proyectado en el interior del edificio. El mural fue realizado por el pintor mexicano Jorge González Camarena con la colaboración de prestigiosos artistas nacionales como Eugenio Brito y Albino Echeverría, los que también se destacaron en el muralismo nacional. 


Uno de los bocetos iniciales de la Casa del Arte, en la fase en que Maco
trabajó en el equipo. Publicado en diario El Sur el 7 de abril de 1961

Planta definitiva del edificio de la Casa del Arte 
José Clemente Orozco. Publicada en revista AUCA Nº 8, 1967

Proceso de realización del mural "Presencia de América" de
 González Camarena. Fotografía perteneciente
al Archivo Fotográfico de la Universidad de Concepción. 

Proceso de realización del mural "Presencia de América"
de González Camarena. Fotografía perteneciente al Archivo
 Fotográfico de la Universidad de Concepción.
En 1962 Maco abandona el país junto a su familia trasladándose a Cuba, donde residió por varios años sumándose al proceso revolucionario de ese país. De esa forma deja Concepción y el proyecto de la Casa del Arte seguiría su camino con los arquitectos Cáceres y Rodríguez y el resultado final es el emblemático edificio que conocemos todos y que es una pieza importante de nuestro patrimonio arquitectónico y artístico. En 1965 se inaugura el edificio junto con el mural causando impacto a nivel nacional y transformándose en un importante centro artístico para la ciudad y el país.


El edificio hacia 1970. Fotografía perteneciente al
 Archivo Fotográfico de la Universidad de Concepción.  

La Casa del Arte en 1971 junto a su contexto. Postal TURISET.

Vista desde el mural hacia el exterior, se aprecia
 la liviandad y el contraste con el pesado volumen que
 se ve desde fuera. Fotografía del autor, febrero 2013. 
Durante su estancia en Cuba, Maco dirigió proyectos residenciales y participó en una serie de concursos, dedicándose además a la docencia en la Cátedra de Diseño y Planificación Física ya en el periodo final de su paso por Cuba. Tras su estadía en la isla, Maco se dirigió a su natal Bolivia pasando por Chile en 1969 brevemente, momento en que trabaja en la realización del Plano Regulador de Rancagua. 

La situación política en Bolivia fue algo caótica a inicios de la década de 1970. En medio del convulsionado ambiente, Maco trabaja en la elaboración del Plan Regulador de La Paz y al igual que en Cuba, desempaña labor docente en la Facultad de Arquitectura de la Universidad de La Paz. En ese momento participa en la Reforma Universitaria, labor que es abruptamente intervenida por un golpe de estado en 1971, en el que Hugo Banzer toma el poder, dejando a Maco y muchos otros en el bando contrario, pasando a la clandestinidad.

Maco estuvo presto a cruzar la frontera para llegar a Chile cuando el 13 de mayo de 1972 es interceptado por una patrullad el Ejército Boliviano, falleciendo en un combate librado en el lugar...

Carta de Maco dirigida a Miguel Lawner y
 Francisco Ehijo en noviembre de 1971
en la que les encarga el cuidado de Betty y
 sus hijos como un vaticinio del triste desenlace.
 Gentileza de Miguel Lawner. 


Las décadas pasan y la ciudad cambia pero sus trabajos junto a los de sus contemporáneos como los mismos Cáceres y Rodríguez u otros como Duhart y Goycoolea siguen destacando y resaltando, como un testimonio de que la arquitectura en Concepción fue un tema de importancia y por sobre todo estuvo una noción constante de “hacer ciudad”. Maco fue un personaje complejo, marcado por la política y los ideales pero por sobre por su pasión por la arquitectura. He ahí también su trascendencia, sus obras de alguna manera siguen manteniéndose vigentes, siendo objeto de estudio y admiración… en palabras de Miguel Lawner:


“…su presencia es más actual que nunca y lo será siempre”. 




AGRADECIMIENTOS A MIGUEL LAWNER, BETTY FISHMANN, MARIEM CONTRERAS MALUJE Y OSVALDO CÁCERES

FUENTES CONSULTADAS:

CÁCERES, Osvaldo (2007). La Arquitectura de Chile Independiente. 1ª Edición, Concepción. Ediciones Universidad del Bío – Bío.
FLUXÁ, Lorenzo (1997). Monografía del Arquitecto Alejandro Rodríguez en Concepción. Seminario de Título UdeC. Prof. guía: Antonio Zelada.
LAWNER, Miguel (1972): “Maco Gutiérrez”, en AUCA nº 23, pp. 68 - 70

LINKS CONSULTADOS:



Para cualquier reutilización de este material favor contactar al autor a: luizzds@gmail.com
Gracias!! 

domingo, 20 de abril de 2014

ADMINISTRACIÓN GENERAL [10 AÑOS]




Ha pasado tiempo y por diversos motivos el blog no fue actualizado. Esto en ningún momento quiso decir que nada ha pasado o que simplemente esto dejara de existir, muy por el contrario, la idea es continuar escribiendo artículos en extenso que den cuenta de diversas facetas de nuestro desarrollo urbano y arquitectónico así como ser un medio de denuncia de la destrucción del mismo. Desde el último artículo a la fecha han sucedido una serie de situaciones que han marcado la tónica de este Concepción que se autodestruye y que ponen de manifiesto la carencia de la protección del patrimonio urbano de la ciudad producto principalmente de la ignorancia y las equívocas visiones del concepto mismo de “patrimonio” y del cómo hacer ciudad. 

En cualquier caso hay un tema que está pendiente de hace un tiempo que es la obra de un destacado arquitecto entre las décadas de 1950 y 1970, el cual prontamente será subido pero la razón para retomar el blog es más bien personal y coincide con la conmemoración de los 83 años de la inauguración de un edificio en particular que fue demolido justamente hace 10 años. Una doble conmemoración que al mismo tiempo simboliza el origen de Historia Arquitectónica de Concepción.

No quiero sonar autorreferente, no es la idea de este blog, pero la razón de su origen es precisamente la demolición de este edificio. Por ello pido disculpas si los primeros párrafos de este artículo tienen ciertos matices nostálgicos y estrictamente personales.

El edificio en cuestión fue el edificio de la Administración General de la Universidad de Concepción. Una magna construcción ubicada por más de 7 décadas en calle Barros Arana adosada al antiguo Teatro con el que conformó un conjunto único en su especie en pleno centro de la ciudad, dedicado a la cultura y el conocimiento. Más adelante se profundizará su origen y detalles más específicos respecto a la historia y arquitectura de esta edificación. 


Administración General de la UdeC a fines de la década de 
los '80s. En esos momentos el edificio era sede de 
reparticiones distintas a las originales por los traslados 
al campus de algunas originales como la Biblioteca Central 
y la construcción de sedes propias como ocurrió con la Lotería 
que contó con edificio propio desde la década de 1940. 
La fotografía es parte del Archivo de Arquitectura de la 
Universidad del Bío Bío. 

Esta construcción en cuestión, alimentó mis fantasías desde niño  y me cautivó por su imponente aspecto y apariencia peculiar, según yo, casi un castillo. Los años pasaron y su desuso me llamó más aún la atención hasta que a fines de la década una tienda por departamentos se hace cargo del inmueble y lo usa como sucursal, es así que pude ingresar a este edificio y sorprenderme con sus detalles interiores y recorrer algunos recintos. No volvería al edificio hasta el año  2004  cuando en medio de un ir y venir adolescente vi cómo una retroexcavadora mordisqueaba y tumbaba muros en el lugar. Si, el edificio estaba siendo demolido. Francamente en ese momento sentí que me arrancaban una parte importante de mi memoria y recuerdos, al mismo tiempo que lo vi frágil y delicado, tocado por una máquina que lo atacaba y lo dejaba malherido, expuesto, desnudo, ante la mirada indiferente de transeúntes que sólo les interesaba ir a comprar a la carpa de una tienda que se instaló al lado para vender bicicletas y artículos de camping. Todo eso me hizo armar un sitio web básico y escaso de contenido con la idea de denunciar la demolición de este edificio y las casas que estaban al lado de las cuales sólo queda la fachada de una como mudo y humillante vestigio de lo que alguna vez hubo en el lugar. 


Fase inicial de la demolición del edificio entre marzo y abril del 
año 2004. A lo lejos se ve el Edificio Tribunales y justo al lado 
la carpa de la tienda que ofrecía "grandes ofertas" 
mientras el edificio era derribado. Fotografía del autor. 

Eso fue en relación a la visión personal respecto al edificio y  la reacción que se tuvo respecto a la demolición del mismo, ahora bien, revisemos y conozcamos la historia de este edificio y del conjunto del que fue parte.

En una semana como esta pero del año 1931, se inauguraron formalmente algunos edificios de la ya consolidada Universidad de Concepción. Si bien su origen se remonta al año 1919, es en la década de 1930 en que se concreta con fuerza su posición con el campus que conocemos hoy, ubicado en el otrora barrio La Toma además de marcar presencia con algunas sedes de importancia en pleno centro de la ciudad. El diario “El Sur” del 17 de abril de 1931 expone en su portada; “Los edificios universitarios que hoy se inauguran” destacando tres edificios que en el año 1931 estaban concluidos y listos para su uso, estamos hablando del edificio de Química Industrial, proyecto de Carlos Miranda, en la actual Edmundo Larenas, (edificio de dos niveles que sirvió de base para el actual edificio de Ciencias Químicas), la Escuela Dental en Paicaví esquina Chacabuco, proyecto de Arnoldo Michaelsen, (actual Casa del Arte) y la Administración General en Barros Arana, edificio del cual trata este artículo y también obra de Michaelsen. 


Portada del diario "El Sur" del 17 de abril de 1931. En ella se
aprecian imágenes de los tres edificios destacados,
 podemos apreciar el hall de la antigua Escuela Dental,
 la fachada concluida de la Administración y el
pequeño pero importante edificio de Química Industrial. 


Las inauguraciones fueron importantes con grandes personajes invitados, realizándose un gran acto en el Teatro Concepción, el gran coliseo local de las artes escénicas, obra de Juan Eduardo Ferhmann y  concluido en 1890, el cual fue traspasado a la Universidad de Concepción en 1924. El Teatro se encontraba en la esquina de las calles Orompello y Barros Arana, siendo esta última calle rodeada de grandes y señoriales viviendas de fines de siglo XIX. Entre el Teatro Concepción y una de estas viviendas por Barros Arana existía un amplio jardín el cual fue suprimido para dar paso a la construcción de este edificio administrativo para la universidad. Encargado a Arnoldo Michaelsen, quedó entre el teatro y una casa de la cual hoy queda la fachada. Si, es la famosa fachada antigua del Mall del Centro, fachada que si bien fue propiedad de la universidad y se realizaron actividades en ella, técnicamente, nada tuvo que ver con el Teatro Concepción como se cuenta por ahí. En resumen:


Conjunto del Teatro Concepción, Administración y viviendas:
1 - Teatro Concepción
2 - Administración UdeC
3 - Vivienda de dos pisos y mansarda (actual fachada Mall del Centro)
4 - Vivienda de dos pisos, (demolida el 2004 con el resto del conjunto)

Montaje realizado con una fotografía perteneciente al
 Archivo Fotográfico de la Universidad de Concepción.

Más que la mera administración, este edificio no fue concebido como un edificio de oficinas, los reales protagonistas de este edificio fueron la Biblioteca Central y la Lotería que tendrían en ese edificio su hogar manteniendo ese rol por décadas, al menos para la biblioteca. El proyecto de Michaelsen, se caracterizó por innovar en cuanto al diseño e imagen, distanciándose de las líneas eclécticas de los otros edificios de la UdeC, exponiendo detalles propios del art déco, como motivos abstractos y geométricos trabajados en la fachada y en aspectos mucho más finos como barandas, perfilería de los ventanales, marquesinas, manillas y un portón de fierro forjado que realmente era una maravilla y un símbolo del art déco en Concepción. Con esas características, este edificio destacó dentro del conjunto, (como se aprecia en la fotografía anterior), y de inmediato pasó a destacar en la ciudad, siendo fotografiado y concurrido diversas veces, siendo además utilizado como foto propagandística de la universidad en avisos y eventos de importancia. 

El edificio ya concluido. Se aprecia el acceso
original del edificio, el cual fue suprimido
años después. Este acceso poseía una
marquesina metálica que seguía el
mismo diseño déco del resto del edificio.
Fotografía 
perteneciente al
 Archivo Fotográfico de la
Universidad de Concepción.

Detalle de la marquesina y los balcones con rejas que
incluían círculos unidos y de forma asimétrica. 

Detalle de los coronamientos del edificio, motivos muy
propios de la adaptación de las líneas déco en nuestro país.
Elementos abstractos en sobre y bajo relieve aparecen y
enfatizan ciertas partes de la fachada del edificio. 

Detalle de la terraza que fue cerrada con el pasar de los años
ampliando el tercer nivel del edificio. 
Detalle de la parte posterior, en medio de la demolición,
se alcanza a ver algo de lo que fue el ventanal de las
escaleras y los restos del mismo que contenían
 los escombros del edificio. Detalle de fotografía del autor. 

Asimismo, se presentó como un adelanto en materia constructiva y fue tildado por la prensa de la época como “lo moderno” de Concepción. Al respecto el diario "El Sur" expone:


“De factura ligera y elegante, su esbelta línea es una concepción moderna, atrevida si se quiere, ante el pesado y vetusto estilo de las  construcciones locales, donde aún flota el recargado adorno de la edificación de hace cincuenta años, en que no logra revelarse ni la singularidad de la concepción, ni mucho menos la individualidad del arquitecto” 


Con un costo de $800.000 de la época, en su interior el edificio también contó con ricos detalles como pasamanos en las escaleras y algunas aplicaciones de mármol. Todo esto desapareció misteriosamente durante la demolición el 2004. Los detalles de fierro forjado y bronce también desaparecieron, tal como la misma reja del zaguán que llevaba hacia la parte posterior y acceso lateral. Un magnífico portón con un diseño geométrico precioso que fue retirando antes de iniciar las faenas de demolición puesto que ya no estaba cuando comencé a seguir la demolición. Otra gran característica del edificio fue la inclusión de ascensores, algo completamente radical para Concepción. 


Detalle de las escaleras con sus
soberbias barandas de fierro
y apliqués de bronce.
Expuesta en diario "El Sur"
El gran portón de acceso al edificio. La
fotografía habla por si sola respecto al diseño
y la prolijidad de las líneas déco del edificio.
Publicada en el seminario de título de la
arquitecta Fanny Lavanchy N. "Arquitectura
Déco y su Influencia en Concepción". 

La Biblioteca Central funcionó en este edificio en un magnífico salón de doble altura con amplios libreros y una apariencia de biblioteca de película, con corredores y grandes libreros. La Lotería también contó con amplias y cómodas instalaciones. Imágenes de este edificio aparecieron en un film de un evento promocional de un grupo scout de 1933, en el que se filmó la fachada y la tómbola. 

Salón principal de la Biblioteca Central,
 en esta fotografía publicada en el diario "El Sur" podemos
apreciar la doble altura, las circulaciones
perimetrales y abalconadas además de un
puente que cruzaba el mismo salón dentro del edificio. 
Interior de la biblioteca ya en uso, se aprecian parte del
equipo de trabajo de bibliotecarias y administrativas.
Parte fundamental del patrimonio humano de la
Universidad de Concepción. Nótese además detalles
como la estructura del edificio la cual está expuesta a
través de pilares y vigas así como detalles de diseño como
 lámparas y barandas. Fotografía perteneciente al Archivo
Fotográfico de la Universidad de Concepción. 

Salón de la Lotería, se aprecian las tómbolas.
 Publicada en el diario "El Sur".

Las décadas pasaron y muchas funciones se trasladaron, la Lotería contó con un edificio propio proyectado por Julio Ríos hacia 1944 y la Biblioteca tuvo su nuevo edificio en la década de 1960, una espectacular obra de Roberto Goycoolea y Emilio Duhart, por lo que el edificio pasó a tener funciones más bien administrativas con salas de reuniones y reparticiones diversas. Los terremotos de 1939 y 1960 significaron transformaciones en el edificio que al fin y al cabo no implicaron un cambio radical en él.

Detalle de una vista aérea de Concepción hacia fines de
 la década de 1950, en la imagen se destaca el edificio y
apreciamos el Teatro Concepción y las viviendas
de alrededor. Sí, es la misma manzana en que actualmente
está el Mall del Centro, un radical cambio de la densidad y
 ocupación de una manzana en pleno centro de la ciudad.
Ya se encontraba el vacío que algunos años más
 sería ocupado por el Edificio Tribunales. Detalle de una postal
de época de casa desconocida propiedad del autor. 

El gran cambio si sería después del terremoto de 1960 con el desuso del Teatro Concepción. El otrora palacio de las artes escénicas locales fue gravemente dañado con el sismo y la posibilidad de repararlo era insostenible e inviable según algunos. Tal vez con el conocimiento y tecnología de hoy, el gran Teatro Concepción se pudiese haber reparado. En septiembre de 1973 ocurrió algo que impactó para siempre a la ciudad, se declara un incendio en el teatro. Las llamas consumieron casi un siglo de historia así como una de las joyas de Concepción y de la ciudad. El fuego no afectó al otrora edificio administrativo pero si caló hondo en la memoria de los penquistas que fueron testigos de la tragedia. Con el desuso y posterior incendio del teatro, ya había cambiado para siempre la historia del conjunto universitario en calle Barros Arana. 

"El Sur" del 22 de septiembre de 1973 expone diversas
 teorías respecto al origen del fuego y además hace
una revisión a la historia del Teatro Concepción. 

En 1976 se termina por derribar las ruinas del incendiado Teatro Concepción y como vestigios del antiguo teatro, permanecieron las marcas de él en la fachada del edificio administrativo. Ladrillos y detalles quedaron como una ruina y un recordatorio de la grandeza del pasado. Con esa fachada se mantuvo hasta su demolición el año 2004. 


Vista lateral del edificio en la década de 1990.
Se aprecia la huella de donde estaba el antiguo
 Teatro Concepción. Fotografía que forma parte del Archivo de
Arquitectura de la Universidad del Bío Bío. 

Las últimas décadas del edificio en manos de la universidad, fueron más bien ligadas a la música y las artes escénicas, se habilitaron aulas y nuevas oficinas y de alguna forma se mantuvo cierto uso y carácter en el edificio hasta que a fines de la década de 1990 la Universidad de Concepción se desprende de los antiguos terrenos del Teatro Concepción, del antiguo edificio administrativo (por entonces usado por Música) y la vivienda de dos pisos, actual fachada del mal, propiedad en ese entonces también de la universidad. Todos los recintos fueron vendidos a una cadena del retail que los ocuparía como sucursal. 

El vacío del antiguo teatro fue ocupado con una carpa y el edificio protagonista de esta historia fue utilizado como sucursal de la tienda. Tal como mencioné en los primeros párrafos, esta fue la oportunidad de conocer este edificio y al menos, se mantuvo en uso por un tiempo hasta que surge la idea de construir un gran centro comercial en esa manzana completa. La idea del actual Mall del Centro, no es reciente, se arrastra hace unos casi 15 años por lo que los edificios allí existentes definitivamente tenían sus días y años contados.

Ofertas. Del Archivo de
Arquitectura de la Universidad
del Bío Bío. 

Nuevamente el texto adquirirá ese toque personal, francamente no sé que habrá pasado en esos 6 o 7 años entre el uso como tienda y cuando vi que las maquinarias ya estaban destruyendo el edificio en el año 2004. Sólo sé que las preocupaciones surgieron paulatinamente en los medios y la opinión pública.  En un abrir y cerrar de ojos paró la demolición, dejando por casi un año o algo más el edificio a medio morir, sólo una fachada y una montaña de escombros en la parte posterior. Y la carpa, seguía ahí ofreciendo ofertas de camping.


Ya en el año 2005 en ires y venires de tipo preuniversitario veo como se termina por derribar todo el edificio pero ojo, dejarán en pie “la fachada” de la casa de al lado porque como escuché por ahí en repetidas ocasiones, “era más antigua” o “era parte del teatro”. Para destruir siempre hay argumentos y los argumentos para proteger suelen llevárselos el viento. Era algo irónico ver la sección de Patrimonio Arquitectónico del sitio web de la Municipalidad, que aún mencionaba esa casa de diversas formas pero nunca aludiendo al edificio ubicado al lado. En fin, ya a fines del 2005 no quedaba nada de lo que alguna vez fue el gran edificio administrativo de la Universidad de Concepción. Con el terreno limpio, comenzaron las faenas de construcción de lo que ahora es la mole conocida como Mall del Centro, uno de los edificios con mayor carencia estética de la ciudad. En mi opinión, se podría haber considerado este edificio dentro de la propuesta de centro comercial, ¿por qué no?, hubiese sido una propuesta mucho más sensible y quizás interesante, estaría naciendo desde la misma historia de la ciudad. En fin, ese es el mundo ideal, todos sabemos que los "malls" los diseñan "arquitectos" que trabajan en otras latitudes y los insertan cual estaca en las ciudades, sin mayor objeción o interés en lo que había allí. 


Diversas vistas de la demolición del conjunto entre marzo
y abril del año 2004. Fotografías del autor.

El año 2004 coincidiendo con los inicios de la demolición del conjunto, decidí crear un sitio web alojado en el ya obsoleto sistema GeoCities de Yahoo. Un sitio web bastante básico y carente de profundidad dedicado exclusivamente a la denuncia de la desaparición de este conjunto. Comento esto porque este sitio web fue la base de lo que hoy es Historia Arquitectónica de Concepción. En ese sentido quiero agradecer a todos quienes han apoyado esta iniciativa desde su inicio hace ya 10 años, la lista es larga y sigue creciendo… lamentablemente esto no se inició por un hecho que pueda considerarse agradable pero si es agradable ver cómo la gente ha aprendido y apreciado su ciudad y por sobre todo el patrimonio urbano en general, cambiando la visión de lo que usualmente es concebido como “patrimonio”. Diversos proyectos se vienen y diversas actividades también, pero lo importante y la línea de esta página ya sea en este formato blog o su versión en facebook, desde sus inicios en un básico sitio web es informar, difundir y dar a conocer la arquitectura y su historia que es al mismo tiempo nuestra propia historia…


Los inicios


TEXTO Y FOTOGRAFÍAS DE LUIS DARMENDRAIL SALVO (EXCEPCIONES MARCADAS)
AGRADECIMIENTOS ESPECIALES A OSVALDO CÁCERES, GONZALO CERDA, JOSÉ DARMENDRAIL,
JAIME GARCÍA, FANNY LAVANCHY, MARÍA DOLORES MUÑOZ y LEONEL PÉREZ.

Para referencias y contacto en general, luizzds@gmail.com