martes, 25 de septiembre de 2012

ANÍBAL/DIEGO

Antes que nada, debo agradecer las más de 14.000 visitas que registra este blog que desde el 2007, ha difundido pedazos de la historia penquista a través de la arquitectura, expresión de los tiempos y de la sociedad.

Esperamos que esto se mantenga ya que la cifra da cuenta del creciente interés en la historia y en conocer el pasado de esta ciudad, al mismo tiempo, la idea es formar una posición crítica de lo que ocurre en Concepción con la creciente invasión de modelos que nada potencian la ciudad, el espacio público y su identidad.

Mientras aún se prepara el nuevo artículo, el cual se ha transformado bastante en todo este tiempo y tiene precisamente que ver con lo previamente mencionado, respecto a la posición crítica que hay que tener con la ciudad,  he decidido escribir este breve texto, dedicado a ciertas esquinas en Barros Arana con Aníbal Pinto, marcado por la Plaza Independencia, el Hotel Ritz y los edificios Pedro de Valdivia y el conflictivo edficio comercial conocido por mucho como el de "Hush Puppies". Este artículo se contextualiza principalmente entre principios de siglo y la década de 1950, tras el terremoto de 1960 muchas cosas cambian y para que hablar de lo que pasaría tras 1980 con la formación del Paseo Peatonal, entre otros hechos.





Las esquinas de Barros Arana con Aníbal Pinto en 1950, se aprecia el Hotel Ritz, los letreros, el carabinero que controlaba el tránsito a falta de semáforos y la concentración de personas en un ya populoso punto de la ciudad. Nótese la Farmacia Radium con su clásico letrero del fármaco "Geniol". Postal de la Casa Rawa editada en la década de 1950.


Este punto de la ciudad por décadas, (y siglos), mantuvo funciones marcadas y que destacaron por el pujante comercio que allí se desarrolló. Hacia principios de siglo, en el lugar dónde esta actualmente el alicaído edificio del Hotel Ritz, edificio proyectado por Alberto Cruz Montt e inaugurado en 1932, el cual reemplazó una casa de altos del siglo XIX que era un fiel representante de la arquitectura colonial de la ciudad. El edificio del hotel tenía su primera planta con locales comerciales muy variados, hacia 1950 encontrábamos la Casa Oneto en la esquina, hacia Barros Arana la Librería Universo, y en el subterráneo del edificio, un bar propiedad del Hotel Ritz muy famoso por su ambiente y elegantes salones.



Publicidad del Hotel Ritz publicada el 1° de Enero de 1942 en el diario La Patria.
En la esquina opuesta enfrentando a la Plaza Independencia, nos encontrábamos con la Municipalidad de Concepción, un edificio de fines de la década del '20 proyectado por García Postigo, (mismo arquitecto de la Biblioteca Nacional), el cual solucionaba el problema de la ciudad de no poseer un palacio consistorial acorde con una ciudad que se llenaba de edficios públicos de grandes dimensiones y de carácter europeo. Era la invasión del beaux arts francés y de estos pequeños palacios que cambiaron la imagen colonial y neoclásica de la ciudad. El antiguo edificio municipal era bastante sencillo, de un nivel con mansarda y carente de ornamentos significativos y coincidiendo con el centenario nacional se propone la renovación de este mismo, al igual que la construcción y refacción de la Catedral, construcciones que junto con la Caja Nacional de Ahorros, (actualmente Banco Edwards) y el Teatro Concepción, (actual Mall del Centro). La primera planta del edificio estaba dedicada al comercio y numerosos locales pasaron por allí, entre ellos se destacaba la Farmacia Radium en la esquina, la Librería Merino y la Óptica Tschumi hacia Aníbal Pinto y un servicio telefónico por Barros Arana.


Hotel Ritz y Municipalidad hacia mediados de la década de 1930, es de interés el contraste que se genera entre el moderno edificio del Hotel, con influencia art déco y el afrancesado edificio de la Municipalidad. Fotografía publicada en el Libro de Oro de Concepción 1550 - 1950.
Esquina de Barros Arana con Aníbal Pinto días después del terremoto, además de los daños en la Catedral que obligaron a la demolición de sus torres, se aprecia el servicio telefónico y la Farmacia Radium, fotografía tomada desde el Hotel Ritz. Colección de Alejandro Mihovilovic


El edificio municipal a mediados de la década de 1950. Se aprecian la Farmacia Radium, la Librería Merino y la Óptica Tschumi. Fotografía publicada en la colección del diario El Mercurio, Memorias de mi Región, 2008.
Llamaba también la atención la gran cantidad de letreros luminosos que formaban una atractiva paleta de colores en la ciudad, especialmente de noche, del mismo edificio municipal colgaban clásicos como el letrero de "Ford", (marca distrubuida por la firma Herman Gastellú y Cía. cuya sucural diseñada en 1946 por Guillermo Kaulen, fue horriblemente transformada para dar paso a la Universidad de Las Américas en Rengo con Chacabuco), y de "Confecciones Derby". Del edificio del Hotel Ritz colgaban otros como el de la misma "Librería Universo". Con los otros edificios de Barros Arana como los del Teatro Roxy y de la Casa Mademsa, además del de la Farmacia Weasson hacia Colo Colo se formaba un conjunto que era la imagen típica de la ciudad de la época, con una intensa vida nocturna marcada por boites, restaurantes y neón, una vida nocturna que quedó en el pasado...

Vista nocturna del encuentro en la cual vemos los letreros luminosos que daban cuenta de una intensa vida nocturna en la ciudad, imaginen como sería esta imagen en colores. Postal de época de la Casa Hans Frey. 

Frente al Hotel Ritz, en el lugar donde actualmente se encuentra el Edificio Pedro de Valdivia, proyectado por Ricardo Hempel y Santiago Roi a mediados de la década de 1960 y que se diseñó inserto dentro de las directrices del plan regulador de 1960, se encontraba un pequeño edificio comercial que a principios de siglo lucía líneas neoclásicas y albergó locales como la Casa Giacaman, hacia la década de 1930 cambió a líneas art déco y mantuvo un local de novedades hasta posiblemente 1960, cuando el terremoto de aquel año suponemos lo dejó con daños considerables. Al mismo tiempo el nuevo plan regulador reformulaba ese sector.
Esquina en cuestión tras el terremoto de 1939. Colección Museo de Historia Natural de Concepción.
Barros Arana en tiempos en que se denominaba Calle Comercio y se aprecia la Casa Giacaman. Postal de época publicada por la casa Grimm & Kern.

Para cerrar esta breve nota, un clip en video que existe de la ciudad, sé que hay muchas grabaciones familiares por ahí de la ciudad durante el siglo XX, algunas de ellas las vimos en el documental "Travesía" de TVN, pero el clip que veremos a continuación tiene la particularidad de mostrar el punto tratado en el artículo en cuestión y además en vívidos colores que ilustran esa imagen urbana ya inexistente, vemos la Municipalidad, el edificio comercial contiguo a ella por Barros Arana, proyectado en 1939 tras el terremoto y que albergó diversos locales como el afamado "Nuria", a lo lejos el Teatro Roxy, (posterior Ducal) y el edificio de Gath & Chaves. La grabación es de fines de la década de 1940, aproximandamente, y muestra también ciertos personajes como el carabinero que controlaba el tránsito. "Maneje con cuidado"... en una ciudad que por aquel entonces no tenía un parque automotor de consideración y de hecho aún se veían coches a caballo. Este clip fue mostrado en un documental de Canal 13 dedicado al autómovil en Chile en el siglo XX, fue estrenado en 1999 y se llama "Vivir en 4 Ruedas". Este aporte es gentileza de Jorge Ávila, quien poseía una copia de este documental ya que el que escribe, lo perdió hace ya muchos años. Los derechos van a Canal 13, y si alguien, sabe de filmaciones de Concepción de hace 20, 30, 40, 50 y más años, sean libres de compartirlas

Nos veremos pronto con un nuevo artículo de mayor extensión, disfruten este clip, son sólo 9 segundos pero valiosos!

Comparación entre 1910 - 1950 y 2009 del punto en cuestión. La imagen habla por sí sola. Primeras 2 imágenes, postales de época publicadas por casa desconocida / Casa Rawa. Tercera imagen, foto del autor.  

FOTOGRAFÍAS Y TEXTO DE LUIS DARMENDRAIL (Excepciones marcadas)
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domingo, 5 de agosto de 2012

TRANVÍA



Concepción es una ciudad que se caracteriza por no tener una buena memoria en lo que respecta a su historia. Personajes, lugares, actos, etc. son olvidados y relegados mayormente al olvido. En este blog se ha comentado bastante respecto al tema y principalmente a la situación del patrimonio arquitectónico de la ciudad, el cual ha sido destruido producto de la ignorancia y la poca visión de parte de particulares y la autoridad. El olvido en general conlleva a la ignorancia y el no saber de la historia de la ciudad, desde importantes edificaciones a espacios públicos del ayer pasando por elementos que forman la imagen urbana como lo son los medios de transporte. 
La vialidad y movilidad en Concepción han sido parte fundamental de su desarrollo como ciudad y como parte de la formación de lo que llamamos hoy el Gran Concepción. Los microbuses y taxis colectivos conocidos por todos son elementos recientes pero si vemos hacia atrás nos encontramos con otros medios bastante populares como los tranvías y las góndolas.
 
El artículo de este mes que estaba en preparación, nuevamente será postergado, porque hace unos días se llevó a cabo un enorme daño a la historia de los medios de transporte en la ciudad. Un daño perpetrado durante la construcción del ya conocido y discutido Mall del Centro, edificación que fuera de concentrar una gran cantidad de locales y de transformar la fisonomía del centro penquista, se ha adjudicado muchas cosas; el derecho de llamarse el “nuevo centro” de Concepción, transformar la historia dejando una fachada e imprimiéndole un valor que nunca tuvo, demoler el histórico edificio de la Universidad de Concepción proyectado por Arnoldo Michaelsen en 1930 y más recientemente arrasar con lo que quedaba de rieles del tranvía que pasaba por Barros Arana, otrora calle Comercio. 

Riel del antiguo tranvía de Comercio, plena construcción del Mall del Centro, mayo 2012.
Excavaciones en calle Barros Arana el 31 de julio recién pasado. Los rieles ya habían sido removidos.

Barros Arana se conoció hasta principios del siglo XX como Calle Comercio. Tal como lo dice el nombre, era una calle con una intensa actividad comercial y hotelera, todo además impulsado por el mismo ferrocarril, la estación de ferrocarriles, ubicada en el origen de Comercio perpendicular a Prat, (antiguamente conocida como La Puntilla), era el barómetro de muchísimas actividades sociales y comerciales en la ciudad. La estación era un punto de reunión, de transacciones comerciales y una bienvenida a la pujante Perla del Biobío.

Detalle del plano de la ciudad de 1895, lo que está en colores es lo que correspondía a las líneas de tranvía. Comercio en un principio poseía sólo una línea con algunas bahías donde se quedaba el carro de ida mientras pasaba el de vuelta. Por Maipú el tranvía llegaba hasta Collao y desde ahí a la Escuela Agrícola, lo que es actualmente la UBB. Plano publicado en el "Album de planos de las principales ciudades y puertos de Chile", publicado por Nicanor Boloña. Santiago. Dirección General de Obras Públicas, Oficina de Geografía y Minas, 1896.
Calle Comercio a principios del S.XX. Vista desde la Estación. Postal de época editada por la casa Carlos Brandt. Concepción. Al igual que toda la ciudad, la calle presentaba una imagen austera y simple con pocos comercios y una arquitectura neoclásica y colonial. Con el cambio de siglo aparecerían nuevos comercios y hoteles que cambiarían la imagen de la calle y de hecho en la década de 1930 se demuele un cuarto de la manzana izquierda de la fotografía para la construcción de la Plaza España.
Ya en la década de 1920 aparecen nuevos edificios como el Hotel de France, en la esquina con Prat, el cual se caracterizaba por su notorio estilo francés  y además notamos la segunda línea de tranvías, la cual se instala con posterioridad a la llegada del tranvía eléctrico en 1908.

Tan importante fue la calle que en 1885 cuando se decide instalar el tranvía en Concepción, se definió Comercio como una principal. El tranvía sería la solución de transporte en una ciudad que dejaba atrás un pasado colonial y miraba próspera al siglo XX.

Este primer tranvía era tirado por caballos y fue denominado popularmente como “carro de sangre”, si bien funcionó con recorridos en el centro y hacia Agua de las Niñas. El servicio de tranvías tirados por caballos tenía el problema de los malos olores de los desperdicios de los animales, consideremos que además de los caballos de los tranvías estaban los coches de pasajeros, (que se mantuvieron hasta la década de 1950) y los carretones. Con el cambio de siglo, la ciudad comienza a modernizarse y surge la propuesta de cambiar los caballos por electricidad.
Postal coloread de principios de siglo que además de exhibir un coche de posta, muestra la tornamesa que existía en Puchacay en la antigua Escuela Agrícola. Postal de la casa Carlos Brandt. Concepción
En esta imagen vemos el pasar de un carro en dirección a la Escuela Agrícola además de ver el inicio de la construcción de las torres de la Catedral de la ciudad. Fotografía publicada en el libro "Concepción de Antaño", Armando Cartes y Alejandro Mihovilovic. Editado por el diario "El Sur". Octubre 2011.

Comercio entre Castellón y Colo Colo, visto en dirección a la Plaza Independencia con sus carros tirados por caballos. Vista de principios de siglo. El edficio que se ve en primer plano es el Hotel Wachter, actualmente corresponde al Pasaje Cervantes y el solar que ocupaban los dos a su derecha corresponden a lo que es hoy Falabella. Postal de época de la casa Kisinger & Cía.
Tranvía tirado por caballos en sector Agua de las Niñas, (actual Pedro de Valdivia), la línea estaba contigua al Río. Fotografía de la colección del Museo Histórico Nacional.  


El cambio del caballo a la electricidad no fue fácil. Las primeras gestiones para instalar el tranvía eléctrico se realizaron en 1900. El desarrollo del tranvía en Concepción , (y Talcahuano), fue de la mano de W. R. Grace & Company, empresa que adquirió la franquicia de General Electric en 1902. El gerente chileno de la compañía, Federico Wightman, fundó la Compañía Eléctrica de Concepción en 1905 y aseguró una franquicia para instalar el servicio de tranvías entre Concepción y Talcahuano el 20 de abril de 1906. En diciembre de 1906, la Cía. Eléctrica de Concepción encarga siete carros eléctricos de ocho ruedas a la empresa de John Stephenson en Nueva York y el 2 de abril de 1907 se encargan otros doce carros de cuatro ruedas a la empresa de J.G.Brill en Philadelphia. Los 19 carros estadounidenses llegarían para quedarse.


Escena típica en el ya Barros Arana de inicios de la década de 1930. Además de ver la doble línea de tranvías se ven los frondosos tilos de la Plaza Independencia, la construcción del renovado Café Palet, que había ampliado sus dependencias, el edificio que albergó la casa Carlos Brandt y La Maleta Parisiense, tras el terremoto se construye el edificio del Centro Español. Nótese los carros de dos niveles, era mucho más barato viajar en el nivel superior que en el inferior. Postal de época. Atribuída a la casa Carlos Brandt.   
Boletera de un tranvía de Valparaíso. La boletera era un personaje típico de la vida ciudadana del Chile de principios de siglo XX. René Louvel recuerda a la boletera como una mujer que "en los fríos inviernos llevaba en un indumentaria sendos sombreros de hule, los que en verano eran reemplazados por "canotiers" de paja de incierto color a fuerza de servir por años a sus dueñas". Fotografía extraída del recomendable flickr "Santiago Nostálgico".


El tranvía en calle Comercio contaba con una doble línea para los recorridos de ida y vuelta. Maipú contaba con sólo una línea con bahías como lo era Comercio en un principio, de esta forma circulaban los carros en ambos sentidos.
La otra ruta, muy popular y existente desde los tiempos de los carros de sangre era la que llegaba hasta Pedro de Valdivia, barrio acaudalado que por ese entonces se llamaba “Agua de las Niñas”. En el punto final del recorrido estaba la tornamesa, similar a la que se mostraba previamente en Puchacay. El recorrido más extenso era el que conectaba con Talcahuano, este recorrido tenía su punto de partida en la Catedral, salían a cada hora, desde ese punto en Caupolicán, doblaban a Freire, para luego doblar en Rengo, recorrían Rengo hasta Ejército, punto en el cual hacían el giro hacia el “Camino de los Carros”, nombre que hasta el día de hoy utilizan algunos penquistas. Este camino es la actual vía que conecta un parque industrial y de galpones entre Ejército y Laguna Redonda, desde ahí el tranvía seguía orillando la Laguna Redonda, la cual estaba rodeada por los campos de golf de la colonia británica además de numerosos fundos y quintas que proveían de materias primas a la ciudad, hasta Puente Perales para luego terminar en Talcahuano.
El regreso era el mismo recorrido, con la diferencia que seguía por Rengo hasta O’higgins y de O’Higgins hasta Caupolicán para terminar en la Plaza Independencia frente a la Catedral. Parte de esta línea aún existe, y se asoma en Rengo entre Barros Arana y O’higgins, además existe un pequeño esbozo en Rengo al llegar a Las Heras.






Tranvía estacionado en tornamesa en la ribera del río en el sector Agua de las Niñas. Colección Museo Histórico Nacional.


Estado actual de lo que era la Plazuela Agua de las Niñas, no hay tornamesa ni plaza, sólo queda el monolito construído en la década de 1930. La tradición cuenta que cerca de allí, existía una vertiente donde las niñas recién llegadas a la ciudad, provenientes de zonas rurales, se lavaban los pies para estar presentables y hermosas en la espléndida ciudad de Concepción.
Vista de Caupolicán en 1937, la calle estaba recién pavimentada y se aprecia la línea del tranvía que iba a Talcahuano. Además la imagen nos muestra ciertos cambios en la fisonomía de la ciudad que se veía invadida por edificios art déco y de líneas más modernas. Fotografía publicada en la revista "Urbanismo y Arquitectura", n° 7. Santiago, 1937. Agradecimientos a Osvaldo Cáceres.
Esquina de Caupolicán con Freire en 1950. Además de exhibir el flamante Mercado de Weiner y Muller, se ven los rieles del antiguo tranvía que doblaba en Freire a Talcahuano. Fotografía publicada en el Libro de Oro de Concepción, 1950.

Los carros se caracterizaban por ser diferenciados por clases. Los de primera clase eran de asientos de mimbre con resortes además de contar con frenos de aire, los de segunda en cambio eran de madera, algo más toscos e incómodos pero funcionales al fin y al cabo.



Estado actual de lo que queda de los rieles del tramo de retorno de Talcahuano. Rengo al llegar a O'Higgins.

En 1938 surgen las primeras ideas para mejorar el transporte público en la ciudad de Concepción. Se propone la compra de microbuses alemanes para el servicio Concepción – Talcahuano, lo cual luego de muchas discusiones, pros y contras, se efectúa y el domingo 13 de noviembre de 1938, un microbús Krupp realiza un paseo de prueba en el Cerro Caracol, el cual concluye en el Mirador Alemán. El paseo fue un éxito, además de mostrar la eficiencia del microbús, se veía al vehículo como un elemento del futuro. Tras pasar la prueba, se comienzan las negociaciones para optar a la concesión de góndolas en el tramo Concepción – Talcahuano. Con posterioridad al terremoto de 1939, se masifica el uso de microbuses y el resto es historia que puede ver en el sitio amigo de www.concebus.cl
Microbús Krupp en el paseo de prueba en Cerro Caracol. Al fondo podemos ver el Mirador Alemán con su nivel superior que cayó en el terremoto de 1939.


El terremoto del 24 de enero de 1939 destruye gran parte de la ciudad, el tendido eléctrico se cae y al cabo de unos meses se restituye el servicio y con ello también el servicio de tranvías que era una necesidad urgente en la ciudad. Lamentablemente el 21 de noviembre de 1941, una huelga de los trabajadores de los tranvías genera un déficit tal que se decide cerrar la empresa, muchos pensaron que sería momentáneo pero al final fue definitivo. Con la llegada de los microbuses y el servicio de taxis que ya funcionaban en Concepción, el fin de los tranvías pasó sin pena ni gloria. Mudos testigos de aquella época son los rieles, cada vez quedan menos, por las políticas de repavimentación que no consideran estos viejos rieles de acero como un elemento a integrar y un elemento que daría cierto atractivo a la ciudad, es más fácil sacarlo y botarlo en vertederos como escombro, como ocurrió hace unos días en Barros Arana con la repavimentación a causa de la construcción del Mall del Centro… de los carros nada quedó, los de Concepción se llevaron a Santiago, y ahí habrán terminado en alguna fundición o en alguna desarmaduría. Se han iniciado exitosas campañas para recuperar carros, si desea más información de lo que ocurre en Santiago, visite: http://www.institutoferroviario.cl/el-tranvia/
 

No haré referencia a las actuales ideas de reestablecer el servicio de tranvías en Concepción porque nada tienen que ver con el antiguo tranvía y es una propuesta discutida desde un punto de vista vial y urbanísitico. Da para otro artículo.


Santiago en 1941, la fotografía nos muestra el servicio de tranvías que se mantendría por casi una década más en la capital. Fotografía del Life Magazine, de Hart Preston. Extraída del flickr Santiago Nostálgico.


La situación de los antiguos rieles es de una inminente desaparición, este artículo fue escrito el año 2012 y en ese momento no se tenía conocimiento de que en un fragmento del Paseo Peatonal Alonso de Ercilla y Zúñiga, específicamente el encontrado entre las calles Colo Colo y Castellón, se encuentran aún los rieles de una de las líneas de tranvía que circuló por calle Barros Arana. Todo esto salió a la luz con las labores de renovación del paseo y en estos momentos, (septiembre 2014), se encuentran a vista de todos. Este es el momento ideal para hacer un llamado a la Ilustre Municipalidad de Concepción para poner en valor estos rieles, todos los que hay en la ciudad, puesto que son un importante testimonio del pasado de la ciudad, son un importante elemento de nuestro patrimonio urbano y tienen todas las cualidades y argumentos para ser protegidos.

Rieles expuestos en Barros Arana

Cuando usted camine por Rengo o por el Paseo Peatonal y vea un riel asomado en la calle, no es que pasaban trenes a vapor por las calles de Concepción, piense que por ese riel pasó un tranvía y que por mucho tiempo, fue un importante medio de transporte que enorgulleció a nuestra urbe. No son “fierros viejos” que merecen ser vendidos por kilo, (como he escuchado por ahí), son parte de nuestra historia...

TEXTO Y FOTOGRAFÍAS DE LUIS DARMENDRAIL SALVO (Excepciones marcadas) 
DATOS EXTRAÍDOS DE:


- Campos Harriet, Fernando; “Historia de Concepción (1550 – 1988)”, Editorial Universitaria, Santiago, 1989
- Louvel Bert, René; “Crónicas y Semblanzas de Concepción”, Editorial Universitaria, Concepción, 1995
- Varios autores; Artículos varios publicados Revista Urbanismo y Arquitectura, Santiago, 1937– Números 7
- The Tramway of Chile;
 http://www.tramz.com/cl/tto/08.html


miércoles, 20 de junio de 2012

ASÍ DE "EASY"

Con un leve cambio de imagen, hemos vuelto tras un período de receso. La entrada siguiente tiene por objeto exponer brevemente la transformación de una pieza urbana, el cómo en poco tiempo se pierde más de una docena de casas y la inyección de nuevos usos a una manzana históricamente destinada a la educación y vivienda.  

La invasión de grandes centros comerciales en Concepción ha acontecido de diversas formas y de la mano de diversos actores que al fin y al cabo son unos pocos que dominan la escena comercial del país. Ejemplos como el Mall del Centro o el Mall Costanera son ejemplos claros de la bullante economía del retail y supermercados. La superficie que ocupan en la ciudad no es menor y la rapidez con que crecen asombra.


Construcción del Mall del Centro, junio 2012.
Un ejemplo de estas invasiones que se manifiestan en grandes transformaciones de la imagen urbana es la que se está llevando a cabo por Cencosud, consorcio comercial que instalará una sucursal de "Easy", una gran cadena de tiendas dedicadas al hogar y construcción y un hipermercado "Jumbo". Para concretar esto, se adquirió prácticamente media manzana entre Castellón, Chacabuco y Colo Colo, incluyendo las instalaciones del Colegio Alemán de Concepción y un pequeño pasaje que penetraba la manzana por Colo Colo, el pasaje Eusebio Lillo, del cual sólo queda la calzada puesto que se demolieron todas las viviendas del sector.
El terreno del establecimiento educacional se vendió a la cadena comercial y su traslado se enmarca en el proceso de éxodo de los establecimientos educacionales del centro de la ciudad, un tema que involucra variables urbanas y viales que preferimos no discutir en este artículo. 


Instalaciones de la tienda en cuestión,
 Chacabuco esquina Castellón.

"Easy" se instala en las dependencias de lo que era el Colegio Alemán de Concepción, ocupando el gimnasio y agregando carpas para poder atender público. El edificio de lo que fue el colegio, no ha sido demolido porque tras el terremoto del 27 de febrero de 2010, se cedió momentáneamente el edificio al Colegio República del Brasil, cuyo establecimiento resultó severamente dañado. Recientemente el establecimiento previamente mencionado volvió a sus instalaciones ya reparadas y asumimos que el proyecto de "Easy" seguirá según lo planeado. 
Lo que sí se demolió fueron las viviendas que enfrentaban a Colo Colo y Chacabuco y las que conformaban el pasaje Eusebio Lillo.


La señalética que es un mudo testigo de lo que fue el pasaje.
Entonces el colegio se mantiene y el resto se demuele posterior al terremoto. 14 viviendas desaparecen de la manzana, una cifra no menor transformando este hecho en la demolición masiva más grande del último tiempo, [fuera de las demoliciones ocasionadas por el terremoto del 27F], la última demolición por conjuntos había sido por el Mall del Centro que involucro alrededor de 7 edificaciones, incluyendo ex dependencias de la UdeC y el ex cuartel de la 2ª Compañía de Bomberos de Concepción.

El pasaje Eusebio Lillo respondía a una serie de pasajes proyectados con posterioridad al terremoto de 1939, numerosas manzanas de la ciudad se llenaron de este tipo de pasajes, entre ellos podemos mencionar Santa Margarita, Florida, Trinitarias, Exeter, Leonor Mascayano, Cervantes, Portales…  
Vista desde pasaje Exeter a calle San Martín
Construcción de viviendas en Trinitarias, mediados década de 1950.
Detalle de postal de época.
Publicada en colección fotográfica "Memorias de mi Región",
Diario El Mercurio, 2008.

Eusebio Lillo fue proyectado lo más probable en 1945 o 46 puesto que la mayoría de las viviendas fueron inscritas en esos años y en los ’90 las que enfrentaban Chacabuco pasaron a ser casas comerciales, transformaciones que se siguen dando en esta calle que con el pasar de los años ha visto un caos en su orden y en sus alturas. La proliferación de torres y de centros comerciales ha cambiado la imagen de Chacabuco. Incluso ahora se instala un local de tragamonedas, todo esto en un abrir y cerrar de ojos. 

Chacabuco entre Colo Colo y Castellón hacia fines de la década de 1970,
la calle ya se había ensanchado y presentaba un carácter netamente residencial.
Todas las viviendas que se ven en la imagen aún existen pero con usos
diversos; restaurantes, oficinas bancarias y comerciales.
Fotografía expuesta en la I. Municipalidad de Concepción.

Cambios en la manzana en cuestión en los últimos 10 años.
La mancha roja representa el otrora área residencial.
En el 2002 no se pensaba el barrido de Eusebio Lillo
ni el traslado del Colegio Alemán. La vista del 2010 ya nos muestra el paulatino
desarme del pasaje. Ya la vista del 2012 nos muestra la desaparición de
las 14 viviendas y la instalación de las carpas para
la venta por parte de la entidad comercial. Imágenes tomadas desde la
aplicación Google Earth.  

Por lo que se ha detectado en los permisos de edificación, 2 viviendas eran de Luz Sobrino, de 1946 y 1947 y otra de Guillermo Kaulen, de 1946. Ambos arquitectos fundamentales en la reconstrucción de la ciudad tras 1939 y también en la proyección de las edificaciones de los pasajes mismos. Luz Sobrino proyectó edificios en el pasaje Portales. De las demás viviendas no se encontraron los permisos. 


Esquina de las calles Colo Colo y Chacabuco. Cortesía de María Paz Moreno del Solar.


Estas líneas fueron escritas el año 2012, pero la siguiente actualización, de febrero del 2014, se deben a que una atenta lectora, María Paz Moreno del Solar, aportó con imágenes obtenidas por su padre, que dan cuenta de cómo era este bello pasaje, su escala barrial, y los árboles que aún se mantenían en el lugar. Eternamente agradecido por estas fotografías!


Esquina de Eusebio Lillo con Colo Colo.
Cortesía de María Paz Moreno del Solar.
Detalles de viviendas proyectadas por
Guillermo Kaulen y Luz Sobrino. 
Cortesía de María Paz Moreno del Solar.
Vista del otro extremo del pasaje. Cortesía de María Paz Moreno del Solar.
Vista del pasaje hacia el año 2009.
Cortesía de María Paz Moreno del Solar.
Actual estado del pasaje Eusebio Lillo visto desde Colo Colo.
Desde el pasaje hacia el interior de la manzana, el edificio
que se aprecia en segundo plano es la Iglesia Luterana,
proyectada en 1951. 
Vista desde el remate del pasaje a Colo Colo

Información actualizada al 2013: Cencosud ya no ocupa este terreno puesto que lo vendió, manteniendo sólo la sucursal de "Easy" en Hualpén. Lamentablemente nos dejó un vacío más en Concepción... 

¿Valió la pena demoler todo el conjunto? 




Texto y fotografías de Luis Darmendrail Salvo. Contacto a historiarqccp@gmail.com
Excepciones marcadas.
Reiterados agradecimientos a María Paz Moreno del Solar por su importante contribución a este artículo.

Si Ud. posee fotografías del pasaje, antes de la demolición, puede hacer su aporte al blog y el blog estará eternamente agradecido.

domingo, 27 de mayo de 2012

SINGULARIDADES DE MAIPÚ

Calles como Maipú, sintetizan la historia arquitectónica de la ciudad, exponen lo mejor, lo peor, lo atractivo y repulsivo de Concepción,muchas veces, esto pasa desapercibido y no se tiene conciencia de aquello. Claramente estas características generar una aversión a la calle y así es como lentamente se olvidan espacios.

Maipú es una de esas calles que oculta numerosas riquezas arquitectónicas en la ciudad de Concepción al igual que numerosas estampas que han quedado grabadas en la memoria de los penquistas, una calle históricamente ligada al transporte publico y el comercio, un comercio más detallado y enfocado a la mecánica a diferencia de las paralelas Barros Arana y Freire. El propósito de la gran entrada de este mes es exponer datos y una revisión general a esta calle desde su comienzo en Avenida Prat hasta Paicaví. Es en este tramo donde Maipú tiene una escala urbana intensa, su presencia central, la locomoción, el comercio, etc. la diferencian de la situación acontecida desde Paicaví. Desde Paicaví, la calle adquiere otra escala, disminuyen los buses, (algunos doblan en Paicaví), el comercio es disperso y el rol residencial es el predominante, en cualquier caso trataremos el tramo Paicaví – Collao (el fin), en una futura entrada.

Maipú es una de las calles históricas de Concepción, trazada en el plan original de Concepcion desde el traslado de la ciudad al Valle de la Mocha con posterioridad al terremoto y maremoto del 25 de mayo de 1751. Cómo se aprecia en este plano de 1765, Maipú está en el límite de la ciudad, en una zona de crecimiento urbano que comenzaría a consolidarse a inicios del siglo XIX.

Plano de Concepción en 1765, la línea anaranjada
representa Maipú. Plano extraído del libro:
Historia del traslado de la ciudad de Concepción -
Leonardo Mazzei Grazia_Arnoldo Pacheco Silva, 
Ediciones Universidad de Concepción, 1985. Originalmente perteneciente a la Colección Iconográfica del Departamento de Historia de la Universidad de Concepción.
Luego de la instalación definitiva del ferrocarril en la zona y la conformación del barrio ferroviario en Prat, numerosas edificaciones y comercios se instalan en la vastedad de Avenida Prat y la intensa actividad comienza a llenar de vida las calles perpendiculares a la misma. Es así que rodeando el inicio de Prat, se instalan numerosos bares que ha indo desapareciendo con el paso del tiempo y con ciertos procesos de transformación de la ciudad que han implicado demoliciones masivas y la inyección de nuevos rubros.
Tras la demolición de todos los edificios que conformaban el conjunto de ferrocarriles y otros aledaños con el fin de ejecutar el plan del nuevo Barrio Cívico al igual que la renovación de Prat y a la par con el Plan Ribera Norte, algunas calles se extienden, hasta la nueva Avenida Padre Hurtado (previamente conocida como Nueva Prat, otrora línea férrea). Entre las calles extendidas precisamente estaba Maipú, la cual en ese tramo estaría configurada por el Supermercado Líder y una serie de edificios habitacionales.
Previo a la extensión de Maipú y la construcción del Supermercado Líder, en el remate de Maipú en Avenida Prat, existía el terminal de buses “Jota Ewert”, del cual no tenemos registro fotográfico pero si recordamos su estructura de madera ya agotada y descolorida por el paso del tiempo, a su lado casas que eran parte del conjunto de FFCC que hasta inicios de la presente década se mantenían. Lo primero que vemos al “acceder” a Maipú es una serie de construcciones de diferentes alturas de la década de 1940, el colmo de lo simple, el colmo de lo moderno y el colmo de lo maltrecho; cantinas, reparadoras y talleres se fusionan en una mezcla de colores en fachadas que contrastan con el gris del asfalto. En el número 50, donde actualmente está “Centralbaterías” nos encontramos con lo que antiguamente era el “Supermercado Estación”, el que escribe lo conoció, y los recuerdos que existen es de un lugar sombrío con un poco de todo, un olor a humedad mezclado con ese aromo típico de supermercados. Era un supermercado básico, con el formato típico de los primeros almacenes de este tipo. Cerró sin pena ni gloria a fines de los ‘90s. Un botones era el figurín del almacén y tal fue mi sorpresa al encontrarme con parte del letrero del supermercado entre unos escombros en el acceso al Cerro Chepe. Al lado de este supermercado hasta fines de los ’90 se instalaba la Panadería Imperial, un local del cual creo que nadie se acuerda pero bastante populoso en aquél entonces.
Llegando a Serrano, notamos el fuerte carácter automotriz de la calle; locales de repuestos, gomas, piezas de motor, etc. además de talleres de reparación de bicicletas. Uno al lado del otro, los locales conforman este gran mercado que se caracteriza además por sus vitrinas monocromáticas y con un olor tan de vehículos, esta línea se mantiene constante hasta Angol, desde allí, los locales comienzan a dispersarse.
Es en Maipú 140, donde encontramos una rareza arquitectónica, rareza no es, pero debido a las características conocidas de nuestra ciudad, encontrar algo previo a 1939 es tarea difícil. Es la primera vivienda detectada del arquitecto Edmundo Enríquez del Pozo, data de 1935 y es una clara muestra del art déco tardío más ligado al stream line, ya nos referimos a el con el artículo de las viviendas pareadas y brevemente al Teatro Rex. La casa si bien es importante desde el punto de vista histórico está altamente modificada por un gran taller mecánico que ocupa la edificación como oficinas y bodegas. La casa posee subterráneo y una distribución “tradicional chilena” a pesar de las modernas líneas de diseño.


La casa en cuestión, oculta tras letreros... al menos está su fachada en pie y tras la reja podemos disfrutar de su riqueza arquitectónica.
Entre Angol y Lincoyán nos encontramos con el poder eclesiástico, hacia un lado el imponente edificio del Colegio Sagrado Corazón, proyectado por Zacarelli, Gazitúa y Barbieri, una de las primeras muestras de modernidad tras el terremoto de 1939, el edificio original trabajaba muy bien la horizontalidad al igual la esquina curva, notamos además el manejo volumétrico y de profundidad. Un volumen en vertical rompe con la horizontalidad del edificio y con una cruz demarca el acceso. Un edificio austero y sencillo que se mantuvo sin mayores transformaciones hasta mediados de los ’90, cuando la esquina de Angol con Maipú es adquirida por un instituto añadiéndole dos niveles, y el Colegio Adventista que adquiere un ala por Angol hacia Los Carreras, de esta forma el edificio perdió la totalidad y de paso la escala, dejando un edificio desordenado y caótico en cuanto a su composición volumétrica. La mas reciente transformación fue realizada por el mismo colegio, añadiendo un tercer nivel a la esquina de Lincoyán con Maipú, nuevamente ocasionando un desorden en el edificio. Enfrentando al colegio por Maipú nos encontramos con la Parroquia San José, una iglesia que llama la atención por su morfología y distribución interior, fue de las primeras iglesias reconstruidas tras el terremoto de 1960 que destruyó la neoclásica iglesia anterior, iglesias con aires renovados y futuristas ceñidas a las transformaciones de la Iglesia tras el Concilio Vaticano II de 1962. La nueva  Parroquia San José se inaugura en 1964.

Parroquia San José dos días después del terremoto del 21 de mayo de 1960.
Entre Lincoyán y Rengo, el vacío y la monotonía comercial domina, ya no hay locales de repuestos ni mecánicos, comienza la segunda mano y un populoso paradero de microbuses. Paradero que es una muestra de una connotación importante que posee Maipú, ser una vía principal de transporte público. Desde hace décadas que Maipú sirve como conector. Las siguientes fotografías, cortesía de nuestros colegas de Concebus.cl, que al mismo tiempo pertenecen al archivo del diario El Sur, dan cuenta, no sólo del intenso flujo vehicular, sino que además de un intenso comercio, basta ver la cantidad de letreros luminosos y colgantes que se aprecia, además de una heterogeneidad de los rubros. Se recuerda la sucursal de Machasa, ubicada en la esquina de Maipú con Rengo en el edificio que alberga la Galería Mairene, galería que concentra numerosas suelerías y zapaterías, carácter que ha mantenido por casi 30 años y se ha resguardado dentro del implantado carácter de ventas de segunda mano y locales de comida que han llenado el sector.

   
Vistas de Maipú en la década de 1990, nótese los
letrerosde la distribuidora de MACHASA y cuando la
flota Ruta Las Playas pasaba por Maipú.
Cortesía de Concebus.

Incluso, hasta mediados de los ’90, las micros a Penco, Lirquén y Tomé, pasaban por Maipú, (como se aprecia en las fotos), luego del ensanche de Los Carrera, la calle se despeja y se limita solamente a los buses a Hualpencillo, Barrio Norte, Santa Sabina, Lomas de San Andrés y los que van en dirección a Collao / Puchacay.
Buses a Penco, Lirquén y Tomé en Maipú casi en
la esquina con Caupolicán.
Cortesía de Concebus.

Ya en Rengo, nos encontramos con un gran protagonista o mejor dicho un gran rol dentro de la ciudad. El Mercado Central. Si bien el edificio ha cambiado por los terremotos que han ocurrido en la zona, desde inicios del siglo XIX esa manzana de la ciudad ha tenido como protagonista el intercambio comercial de abastos. 

El Mercado Central, otrora municipal, es una de las construcciones más importantes realizadas en la década de 1940 y es sin lugar un dudas un emblema de la arquitectura moderna en Concepción, junto al edificio de la estación de FFCC de Luis Herreros (1942). El edificio del Mercado fue diseñado por Tibor Weiner y Ricardo Müller, el primero, un arquitecto húngaro que además fue una figura importantísima dentro de la formación de la Bauhaus, que llega a Chile gracias a la gestión de Pablo Neruda quien lo rescata del caos europeo de fines de la década del ’30 en el barco Winnipeg, junto a numerosos intelectuales europeos. El mercado se entrega en 1944 y llama de inmediato la atención por la enorme bóveda que alberga los locales de abastos que originalmente poseían un orden establecido. En el centro del edificio, una pileta adornaba un espacio que servía a modo de plaza interna rodeado de los puestos de floristas. Los puestos se mantienen pero la pileta esta tapiada, sin agua ni brillo… tal como todo el edificio.

Es importante comprender que el Mercado no es toda la manzana como se suele pensar. Comprende tres grandes grupos; el primero, el de la bóveda y locales de abastos, el segundo, el anillo  comercial que rodea la bóveda y posee almacenes hacia Rengo, Maipú, Caupolicán y Freire y la esquina de Maipú con Rengo que es una esquina que no se vendió al momento de construir el nuevo mercado, es por eso que se mantiene esa edificación de principios de siglo.
El antes y el después de la esquina de Maipú con Rengo,
nótese el tercer nivel que desaparece tras el terremoto
de 1939 y lo ecléctico que era el antiguo mercado
hacia Maipú. Fotografía antigua; postal de época, actual,
tomada por Luis Darmendrail S.
Esa construcción de la cual no se tiene certeza del año de construcción ni del arquitecto es lo único que queda del antiguo mercado, que compartía un poco el esquema de bóveda y comercio perimetral. El Mercado ha sido importantísimo para el desarrollo de la calle Maipú y ha pregnado de un carácter comercial informal. A partir de ese edificio por Caupolicán se extendía la antigua feria de la ciudad, la cual llegaba hasta Rozas. La feria desaparece a mediados de los ‘70s cuando una ordenanza municipal la saca del sector y convierte el modelo de feria en la calle en lo que se conocería como “Vega Monumental” en 21 de mayo. Hoy en día la esencia de vender en la calle no se ha perdido y vemos que el tramo de Caupolicán entre Maipú y Las Heras se mantiene con puestos de venta de flores, frutas, verduras y pescados, acrecentándose tras el terremoto del 27 de febrero del 2010, sismo que destruye edificaciones comerciales de Maipú, haciendo que los locatarios se apoderen de la acera peatonal vendiendo sus productos. Entre los comercios que cayeron estaba el tradicional Supermercado Campodónico en la esquina de Maipú con Caupolicán y el Supermercado Santiago. Ese sector de Maipú, frente al mercado, es bastante interesante por el retranqueo que posee dejando un área de espacio público y de estacionamientos, con bastante potencial pero abandonada tras el terremoto previamente mencionado. 



Vista de la esquina de Maipú con Caupolicán, poco tiempo después del terremoto de 1939, la tienda "Donde Golpea el Monito" se instaló en un pabellón de emergencia mientras el edificio del mercado era demolido.




Pasado Caupolicán, alejándonos del Mercado, nos encontramos con una serie de edificaciones que alguna vez albergaron prestigiosos locales comerciales como lo fueron La Importación Inglesa, Almacenes La Batalla, Los 4 Ases y El Mundial, contemporáneos a ellos se mantienen Almacenes Imperio y Preciados, testigos de cambios y transformaciones en la calle, específicamente cuando los pequeños almacenes comienzan a caer desde el año 2000. El cierre lleva a la instalación de numerosos locales con productos de origen asiático, muy baratos y con una vida útil proporcional al valor del producto. Es en este tramo donde también nos encontramos con numerosas edificaciones de carácter comercial como lo son el Supermercado del Confite. El edificio de departamentos ubicado en la esquina de Maipú con Aníbal Pinto, de la Inmobiliaria Maipú, proyectado por en 1965 por Alejandro Rodríguez y Javier Gutiérrez, un edificio ceñido al nuevo plan regulador que consiste en una placa comercial que concentraba almacenes tradicionales de la ciudad como el anteriormente citado y otros como “El Mundial”, “El Pobre Diablo” y “El Corte Inglés”, de ellos sólo queda el recuerdo. Este edificio es bastante atractivo por la escala que posee ante la calle, lo que hace pensar que quizás Maipú se proyectó como una calle con torres dedicadas a la habitación. Un ejemplo cercano es el edificio de departamentos de Maipú esquina Caupolicán que sigue esa lógica. Entre Caupolicán y Aníbal Pinto está el Pasaje Musalem, un caso especial dentro de la tipología de galerías en la ciudad, puesto que pasa a ser una macro galería, conectada a la Zaror y con accesos en Maipú, Caupolicán, Freire y Aníbal Pinto, al igual que muchas galerías de Maipú y Freire, ha visto bajar la calidad de los locales y en el estado del mismo edificio. El Pasaje Musalem se puede entender como una placa sin torre, igualmente ceñido al Plan Regulador de 1960. Siguiendo por Maipú desde Aníbal Pinto, volvemos a encontrarnos con la esquina curva, grandes edificaciones de dos niveles con comercio en el primer nivel y habitación en el segundo. Esta reformulación de la casa de altos se presenta con variaciones desde Aníbal Pinto, inyectándole el protagonismo al pasaje interior.

Edificio Inmobiliaria Maipú, 1965, Arquitectos Alejandro Rodríguez y Javier Gutiérrez. El edificio de la esquina de enfrente estuvo ocupado por la tienda Pigal hasta el 2009, cuando cierra la tienda y se demuele la construcción, tras el terremoto del 2010, se construye una nueva edificación que no merece mayores menciones (...)
Para el 27F, el Edificio Inmobiliaria Maipú sufrió daños de consideración y también salieron a la luz ciertos detalles como el letrero original de la primera tienda Rote - Rose, ubicada en Aníbal Pinto, (actual Todo a $350).
En el mismo edificio, como un silente vestigio de los 60's, el letrero del viejo Depósito de Medias y Calcetines, un letrero hecho en acrílico, parte de los cientos que había en la ciudad. Estéticamente llama la atención dentro de la monotonía y poco cuidado que se tienen con los letreros actuales que tienen a desfavorecer a las edificaciones.
Tras la pintura blanca del local de Aníbal Pinto con Maipú nos encontramos con la sombra de "El Pobre Diablo", otro clásico local comercial de la década de 1960.
Tras el terremoto de 1939 la parcelación de las manzanas de la ciudad de Concepción se replantea, si la tradicional casa ocupaba los 50 metros de fondo (la mitad de la manzana), con patio interior, pasillos y corredores, tras el terremoto se optimiza el suelo, donde había una casa, ahora hay dos o tres incluso, se establece la nueva casa de altos hacia la calle, un pasaje que lleva al interior. Algo similar se había realizado previamente con la Casa Gidi de Luis Arrets (1933), que tenía la conformación de casa de altos esquina curva con locales inferiores y un pasaje interior (Pasaje Gidi), la diferencia es que lleva a una distribución perimetral de las viviendas en el interior.
Las imágenes que vienen a continuación presentan las construcciones con pasajes interiores que se mantienen. Se presentan desde Aníbal Pinto hasta Ongolmo.  Hacia Colo Colo también encontramos construcciones con accesos centrales que llevan a piezas interiores más que viviendas. Muchos locales abandonados, y mucha desolación está presente en esta zona de Concepcion, cabe mencionar la figura de Carlos Miranda y Benjamín Aguilera, quienes fueron los arquitectos de muchas de las edificaciones típicas de la época. Aguilera se haría conocido en 1946 por ser el arquitecto del Laboratorio Pasteur, (Serrano 520). Si bien nos topamos con edificaciones abandonadas, hay otros que están reutilizados por hostales que han aprovechado el amplio espacio interior para construir piezas o estacionamientos, ese es el principal uso de este tipo de edificaciones hoy en día. La esquina curva sigue manifestándose, en Maipú con Colo Colo aparece este edificio de Luz Sobrino, (1944) y en la esquina opuesta, otro de 1944, del arquitecto Rufino San Martín.



Edificio de comercio / habitación proyectado por Luz Sobrino en 1944, hoy relegado a los tragamonedas a.k.a. "Juegos de Entretención" o "Ingenio"

Esquinas de bencineras, esquinas vacías hacia Castellón, nuevamente edificaciones con pasajes interiores y también algunas edificaciones de altura, con amplios y altos primeros niveles destinados al comercio, mudos testigos del comercio pujante que gozó la calle Maipú. Desde Castellón mismo, notamos una disminución de locales y de escalas.
Ya en Tucapel, nos encontramos con el vacío donde estaba “Castelló Accesorios” y tiendas ubicadas en viviendas que eran de un estilo beaux arts eclectizado, de la década de 1920. Entre ellas el ya famoso “Almacén de Antigüedades”, donde se pueden adquirir libros, discos y rarezas antiquísimas, es definitivamente un must en la ciudad de Concepción a la hora de comprar antigüedades.

Efectos del 27F en Maipú entre Tucapel y Orompello, en la imagen se aprecia el Almacén de Antigüedades.

Se mezclan pasadizos con casas de altos, locales pequeños con grandes comercios de autos y en Maipú 1072 nos encontramos con el “Casino La Legión”, un tradicional punto de encuentro en la ciudad que data de mediados de la década del '20 y cuyas instalaciones son de 1943 en un edificio proyectado por Jorge Rivera Praga. Ya en Orompello nos encontramos con los actuales muros de lo que fue una gran casa de altos en la esquina con Maipú. La casa en cuestión poseía hasta antes del terremoto del 2010 su primer nivel casi original, con una serie de arcos que indicaban la presencia de un local comercial y un segundo nivel revestido en latas, luego de que en 1960, el terremoto acabara con los muros originales. Esta técnica de revestimiento en latas sucedió mucho en la ciudad posterior al terremoto de 1960 y numerosas casas de altos pasaron por eso, ejemplo de ello, es la de Janequeo 643, que ya fue objeto de un artículo en este blog: http://concehistorico.blogspot.com/2011/08/casa-de-altos-janequeo.html


Diversas vistas de la casa de altos de Orompello esquina Maipú. La primera es de poco tiempo después del terremoto del 2010 que la dejó inhabitable e inutilizable, la segunda es de cuando se le derriba el segundo nivel y la tercera es un detalle a uno de los arcos que posee en fachada. Cabe mencionar que todos los arcos son diferentes, a diferencia de otras
casas de altos que poseían arcos iguales.
Entre Ongolmo y Paicaví encontramos lo que queda de un conjunto neoclásico de un nivel, el que pasado por terremotos e incendios, del cual sólo quedan pocos vestigios y con locales variado sin agrupación definida; panadería, talleres de motos, jugueterías, etc.
Desde Paicaví, la calle adquiere una intensidad diferente, disminuyen los buses, disminuye el comercio, lo residencial predomina y se suceden diversas tipologías habitacionales. La invasión de edificios en altura, desde los 90s se hace notar con edificaciones de 5 o mas niveles que se intercalan entre viviendas de 60 a 70 años de antigüedad. Maipú se mantiene así con condominios y ciertos vacíos hasta Fresia, donde comienza una fragmentación hasta comenzar su término en Plaza Acevedo rematando en Avenida Collao con las viviendas de militares.
Una calle que como vimos tiene mucho que contar, esto es sólo un breve vistazo de una calle que esperamos sea a futuro considerada de mejor forma por las políticas de renovación que tienden a estar concentradas en el "centro" de la ciudad, entiéndase Barros Arana principalmente.

Reiteramos la invitación, conozca la ciudad, vívala!