jueves, 10 de enero de 2013

ADIOS TESELA... (¿Y LOS NOMBRES CUÁNDO?)

Hemos visto en el último tiempo una serie de trabajos de renovación y reparación de diversos edificios en el centro penquista. La mayoría de estos trabajos se ha limitado a cambios de revestimiento y en otros, verdaderas cirugías plásticas que han transformado la fisonomía de algunas construcciones. Cabe destacar que los edificios que se han visto afectados por cambios son íconos trascendentales del desarrollo de la arquitectura en la ciudad. 


Dentro de este proceso llaman la atención los cambios realizados en por ejemplo el Edificio Tucapel, (Schoeufeld, 1963), el Edificio La Patria, (Larraín García – Moreno, Covarrubias y Swinburn, 1961 - 1963) y la Caja de Empleados Particulares, (actual INP, Schapira, Eskenazi, Messina y De la Barra, 1970) y las transformación radical del edificio FIUC, (Cáceres, Rodríguez, González, y Buddenberg, 1956).



Estado actual del Edificio "La Patria", proyectado por
Sergio Larraín García - Moreno, Ignacio Covarrubias y Jorge Swinburn construido entre 1961 y 1963. Originalmente el edificio poseía un revestimiento de teselas vitrificadas blancas que el pasar del tiempo destiñó formando una escala de blancos y grises algo lúgubre pero al mismo tiempo encantadora. Otra particularidad es que hacia la esquina de Barros Arana con Colo Colo, por décadas se mantuvieron unos balazos que fueron producto de un tiroteo ocurrido en 1973 en medio de la agitación política vivida en aquel entonces. Todo lo previamente mencionado fue reemplazado por un estuco de martelina en un color muy popular en estos días, un color poco agraciado que tal vez se propuso para combinar con el edificio de Johnson's, (el actual y burdo falso histórico de lo que alguna vez fue el Palacio Hirmas).

La transformación de estas edificaciones comienza principalmente tras el terremoto del 27 de febrero del 2010, catástrofe que dañó las edificaciones y que dio pie a una serie de tratamientos, muchos de ellos limitados al cambio de revestimiento y en el caso del FIUC a una demolición y renovación total de gran parte de la edificaciones. La aparición de nuevas edificaciones en la ciudad en el último tiempo ha provocado que muchos edificios históricos "se pongan a tono" con las nuevas propuestas, precisamente; el Edificio Tucapel, La Patria y la Caja de Empleados Particulares han sido los que más han cambiado en su piel y el tratamiento en común ha sido a base de la erradicación del tratamiento original de sus fachadas, cubiertas principalmente con teselas vitrificadas o con cerámicas Irmir o Fanaloza, las que han sido reemplazadas por simples estucos, pintura y martelina, formando una monotonía cromática con tonos realmente desagradables que desentonan en una ciudad que se llena de nuevas propuestas en las que el color no es pensado ni orientado en base a una propuesta siendo claros ejemplos de esto el Mall del Centro o lo que fue la Torre O’higgins, edificaciones en las que se funden múltiples tonos y materiales formando un caos carente de sentido estético. 

Publicidad de Irmir y de Fanaloza promocionando los revestimientos. Extraídos de las  páginas de revista AUCA, 1968 y 1971. 

No quiero decir que las edificaciones deban permanecer incólumes ante el paso del tiempo, al contrario, pero si se van a transformar, que se piense en soluciones en las que exista una propuesta de diseño atractiva, original y que de alguna forma este ligada al edificio propiamente tal, sino estaríamos forrando edificios teniendo como referencia un mero catálogo de Sodimac o Easy.

Las propuestas originales de revestimiento de estas edificaciones otorgaban un especial carácter y al mismo tiempo simbolizaron un período en el que el diseño era altamente valorado y era aplicado en todo los compuestos de la obra arquitectónica. Desde la baldosa como elemento unitario al conjunto conformado en la fachada se expresaba una intención y un notable trabajo de diseño. 

Fotomontaje del autor realizado con algunas de las piezas que quedan del revestimiento original del Edificio Tucapel, edificio que originalmente poseía una serie de patrones realizados con teselas los que se borraron con el pasar del tiempo y la reciente intervención.

En este artículo se expondrá principalmente los cambios que se han visto en los revestimientos de un caso en particular y que da cuenta de la poca sensibilidad que se tiene con la arquitectura moderna y con edificaciones significativas que de a poco se denigran en la ciudad actual. 


Estado original de Caja de Empleados Particulares, actual INP. Postal de época "TURISET". Propiedad del aurtor

El edificio de la Caja de Empleados Particulares, actualmente ocupado por la INP, una destacada obra ganada en un concurso en 1966 y concluída en 1971, está ubicada en pleno centro penquista, se encuentra frente al Palacio de Tribunales por calle Castellón, (entre calles O'Higgins y Barros Arana), colinda a un edificio propiedad del Ejército hacia O'Higgins y hacia Barros Arana con un edificio de renta y comercio. 

La obra fue proyectada por Abraham Schapira, Raquel Eskenazi, León Messina y Carlos de la Barra, de inmediato llamó la atención en la ciudad por su interesante volumetría y composición, con una morfología que muchos ven como barco, sobresalió dentro de un Concepción que se llenaba de edificios de altura considerable tras el terremoto de 1960 y con un plan regulador caracterizado por ciertas cualidades como el uso de una placa base y una torre sobre la placa. El edificio sufrió severos daños tras el terremoto del 27 de febrero de 2010, tras permanecer cerrado por casi un año para ser estudiado y ver la factibilidad de su uso posterior, el edificio es reparado y su revestimiento es reemplazado.

Cabe mencionar que el equipo formado por la dupla Schapira y Eskenazi fue muy importante para el desarrollo de la arquitectura en Chile desarrollando una serie de edificaciones en Chie y España que trascendieron por el diseño y la función. Sentaron las bases de un desarrrollo inmobiliario y formaron una empresa vigente por casi medio siglo. Para saber un poco más de esa dupla, remítase a revisar el siguiente artículo escrito por Sonja Friedmann, destacada arquitecto y parte del equipo original de la Revista AUCA: http://www.lapalabraisraelita.cl/2010/julio16_010/12_16.pdf

Si bien se agradece la iniciativa de querer reparar el edificio, el modo en que el trabajo fue realizado es de lo más paupérrimo, improvisado y carente de directrices arquitectónicas que se hacen notar de forma explícita y que no se necesita ser arquitecto ni diseñador para apreciar el poco respeto que se tuvo con los revestimientos originales y las terminaciones que se están realizando, terminaciones que están a años luz de la nobleza del diseño original. Una de las características principales de este edificio era su revestimiento de cerámicos Fanaloza, los que formaban estilizados paños de un fuerte azul que llamaba la atención en la ciudad.  

Detalle de los paños azulados que se encontraban en el edificio, ninguno de estos paños existe actualmente.

Estado del uno de los muros exteriores de la otrora Caja de Empleados Particulares, actual INP, el terremoto del 27F ocasionó estragos en el edificio soltando muchas de las baldosas Fanaloza e Irmir con motivos orgánicos que por décadas recubrieron el edificio. Las baldosas, piezas importantes dentro del diseño industrial chileno ya no se producen por lo que por sí solas son reliquias. Lamentablemente se despedazaron cuando fueron retiradas y acumuladas como escombros desechables. 

Los potentes revestimientos de los edificios de esta época trascienden las épocas y permanecen en la memoria colectiva de los ciudadanos. Es tal el impacto que en algunos casos dan pie para intervenciones y estudios como es el caso de la exposición "LIMBO" realizada por el destacado artista Leo Portus en 2011 en la cual se revisó de forma abstracta y dramática el revestimiento del edificio y su arquitectura, enfatizando en los fuertes tonos azules que el edificio posee[ía] desde las placas a vidrios en las barandas. Una descripción de la obra de Portus la puede encontrar en: http://cruvi.cl/blog/limbo-leonardo-portus/

Interior actual del edificio en el que se mantuvieron las barandas originales de vidrio azulado. 

Vista reciente del área del zócalo en la que se aprecian teselas que se dejaron tras la renovación, martelina que baña las baldosas originales del edificio y algunas que se mantuvieron. Al final pasan a ser el backstage del cambio de revestimiento en este edificio. 

Decoración abstracta de uno de los vanos que miran hacia el  edificio del Ejército. originalmente estaba recubierto con piezas de aquel potente azul, tras el retiro de las piezas se estuco de forma irregular formando esa textura rugosa y carente de buenas terminaciones. Un pequeño detalle que habla de un trabajo hecho a la rápida y carente de planificación y estudio.  

Detalle del zócalo del edificio el cual está lleno de basura, polvo, material excedente de la renovación y numerosas teselas regadas por el suelo.

La huella de las teselas tras la impecable instalación eléctrica del edificio. 

Vista actual del edificio, con un presentable lejos y una imagen blanca e inmaculada.  Al acercar el ojo se aprecian las impurezas y el daño realizado en este ícono de la arquitectura moderna de Concepción. 

 Ahora bien, un problema que en mi opinión es mucho más grave que el cambio del revestimiento, es que fueron retirados los nombres de los arquitectos del edificio. Originalmente, en una sección del muro que mira a calle Castellón, se encontraban los nombres de los arquitectos y el año de entrega del edificio con letras de bronce. Con el cambio de revestimiento y retiro de teselas evidentemente se retiraron las letras, lamentablemente a enero del 2013, a meses del término de las faenas, aún no se reponen los nombres de los arquitectos. Algo que es muy preocupante es que se olvide la figura de los arquitectos, que se aplaste por completo el elemento humano que diseña, proyecta y construye la ciudad, es un hecho completamente condenable y reprochable, numerosos nombres de arquitectos son olvidados a punto que no existe registro de ellos ni de sus obras ya sea porque son demolidas o porque las inscripciones son borradas. 

En este lugar se encontraban los nombres de los arquitectos hasta antes de los trabajos de cambio de revestimiento, ahora es sólo un paño desaliñado de martelina 

Algunos dirán que esto es un mero capricho de fijarse en terminaciones mal hechas, pero no es un problema menor. La arquitectura moderna cuesta considerarla como patrimonial debido a malas nociones de lo que es patrimonio. Muchas edificaciones contemporáneas a este edificio y con alto valor e importancia pasan sin pena ni gloria precisamente porque son relativamente "nuevas" y no existe instrucción ni interés en mantenerlas en buen estado, en especial en las regiones. Es por ello que la arquitectura moderna y los arquitectos detrás del movimiento son susceptibles al olvido y la destrucción. 

Al fin y al cabo son mucho más que simples letras de bronce, son el testimonio del trabajo de un grupo de personas que diseñaron una edificación en un momento determinado de la historia de Concepción y que además fueron un equipo destacadísimo en el desarrollo de la arquitectura moderna en el país. Por eso mismo me sigo haciendo la pregunta…


…¿Y los nombres?, ¿¿Cuándo??

ACTUALIZACIÓN A JUNIO DEL 2019
El edificio ex INP fue un proyecto íntegro del arquitecto Carlos de la Barra, quien en aquél entonces pasó por la oficina Schapira/Eskenazi/Messina. Mayores antecedentes y detalles de la ejecución del edificio lo pueden revisar en el siguiente link de la página web de Historia Arquitectónica de Concepción:
 
https://historiaarquitectonicaconcepcion.cl/2019/04/21/de-la-barra/


TEXTO Y FOTOGRAFÍAS DE LUIS DARMENDRAIL SALVO, (excepciones marcadas).
SI DESEA UTILIZAR PARTE DE ESTE MATERIAL, ESCRIBA A: historiarqccp@gmail.com

miércoles, 5 de diciembre de 2012

NIEMEYER A UdeC

Oscar Niemeyer retratado por el
fotógrafo Kurt Hutton,
publicada en sitio web de
revista Vanity Fair

Con motivo del fallecimiento del gran Oscar Niemeyer, arquitecto fundamental en el desarrollo de la arquitectura moderna y sudamericana, además de ser gestor de espectaculares proyectos que han pasado ser parte de la historia de la arquitectura mundial, Historia Arquitectónica de Concepción presenta a sus lectores una transcripción de la carta enviada por el arquitecto en cuestión a la Universidad de Concepción, institución que lo invita a la Séptima Escuela de Verano en 1962. Lamentablemente Niemeyer no pudo asistir al evento, pero envía una carta excusándose además de presentar una notable postura respecto al rol del arquitecto en una sociedad llena de cambios. Sin más preámbulos, acá va la carta:

Desafortunadamente no me fue posible asistir al encuentro de Concepción y participar en la Séptima Escuela de Verano de la Universidad de Concepción, pero no puede dejar de llevar a los que allí comparecieron una palabra de cordialidad y simpatía.

Quiero expresar, al menos, lo que pienso del tema propuesto en esta época de inquietud en que vivimos, inquietud que asume en América del Sur el aspecto más grave y aflictivo.

Gustaría, ciertamente de hablarles sobre la posición del arquitecto en el mundo actual, -como el tema que la Universidad sugiere- pero el mundo actual relega los problemas profesionales a un plano secundario.

¿Qué adelantaría en verdad hablar de las perspectivas de la arquitectura contemporánea, de la riqueza de la técnica constructiva o de las posibilidades del concreto armado que todo nos permite realizar abriéndonos un campo nuevo e imprevisible de formas y soluciones cuando vemos a nuestro alrededor un pueblo cansado de lucha y explotación sistemática, que ya no reclama confort y bienestar, sino apenas el derecho de vivir dignamente? ¿Cómo podría hablarse de los temas idealistas de la arquitectura moderna, de lo que pueden éstos representar para la sociedad, cuando la mayoría de la sociedad no participa de ellos, y ya se impacienta frente a tanta discriminación e injusticia?

¿Cómo sobre las tendencias del arte contemporáneo que los arquitectos bien nutridos se complacen en debatir cuando nuestra profesión se dirige, como simple mujerzuela, a un pequeño grupo de privilegiados?, ¿Cómo situarme ajeno a tal incomprensión y desacierto? ¿Cómo hablar de asuntos profesionales aunque los reconozca necesarios a la propia vida, si se niegan a los más humildes y desamparados? ¿Cómo discutir los problemas del espíritu y de la cultura –aún haciéndolo en forma humana y elevada- en la hora en que los países de América se reúnen para oprimir al pueblo cubano que desea apenas ser libre y vivir con dignidad? No, mis amigos, no soy de los que ven la propia profesión como cosa superior e indispensable. La veo, por el contrario como simple complemento de problemas básicos y fundamentales.

¿Qué adelantaría por lo tanto definir la actitud profesionales del arquitecto, actitud que en mi opinión debería caracterizarse por la modestia e independencia, permitiéndole la libertad total de concepción, sin la preocupación servil de la crítica fácil, cuando nuestro trabajo, ajenos a los intereses de la colectividad, se subordina a las clases dominantes, a sus deseos y caprichos?

Durante cuatro años despreciando intereses económicos y materiales, trabajamos en Brasilia. Cuatro años de luchas, sacrificios y entusiasmos, compensados por el placer de ver la obra concluida y la ciudad surgir, bella y civilizada, donde antes había sólo desierto y abandono. Cuatro años que nos curtieron la piel y el alma, haciéndonos más experimentados, más lúcidos y realistas, seguros de que nuestro trabajo se genera fatalmente de las condiciones sociales existentes que debiera oprimir con todas sus contradicciones y desaciertos.

Transcribo un fragmento de un pequeño libro: “Experiencia en Brasilia”, que les dará una idea del desengaño sufrido al ver la ciudad inaugurada; “Con el traslado de la capital cambió mucho y vimos con pesar que el ambiente se transformó por completo perdiendo aquella solidaridad humana que antes lo distinguía que nos daba la impresión de vivir en un mundo diferente, en un mundo nuevo y justo que siempre deseamos. Vivíamos en aquella época como una gran familia, sin prejuicios y desigualdades. Morábamos en casas iguales, comíamos en los mismos restaurantes, frecuentábamos los mismos locales de diversión. Hasta nuestras ropas eran semejantes. Uníamos un clima de fraternidad proveniente de idénticas incomodidades. Ahora, todo cambió y sentimos que la vanidad y el egoísmo están aquí presentes y que nosotros mismos estamos volviendo poco a poco, a los hábitos y prejuicios de la burguesía que tantos detestamos."

Pasamos a preocuparnos por la indumentaria y a frecuentar locales de lujo y discriminación. Vimos a nuestros compañeros, los más humildes, sólo de pasada y sentimos que una barrera de clases nos separó. Nuestras casas perdieron aquel aspecto proletario que antes los atraía, como si fuesen sus propias casas, o una prolongación de nuestra oficina y el confort que hoy disfrutamos -aunque modesto- los asusta e intimida, reteniéndolos a nuestra primera puerta como aguardando una invitación indispensable.

La conversación perdió aquel calor humano – simple e inocente que nos revivía, conducida ahora por los que llegan -con nuestro repudio- para asuntos de lucro y especulación.

Sólo aquellos compañeros no cambiaron con las miserias y reivindicaciones de siempre.

Brasilia cambió mucho y eso nos deprime a pesar de que comprendemos las contingencias degeneradas por una ciudad que crece y que durante algún tiempo, por lo menos, representará el régimen, con todos sus vicios e injusticias.

Somos, entretanto, optimistas. Pronto, la ilusión que perdimos será realidad”.
He ahí, mis amigos, la situación brasileña que Jean Paul Sartre definió tan bien: “Sesenta y cinco millones en la miseria contra cinco millones de ricos y pudientes”. Esa es la situación de los pueblos de América, de la cual se genera la lucha de liberación a que hoy asistimos.

Es el mundo de los pobres que se rebelan exigiendo de todo inclusive de Uds. que ahí se reúnen –una actitud de apoyo, comprensión y solidaridad.”




Oscar Niemeyer
Mensaje a la Universidad de Concepción
Enero de 1962
Transcrito de publicación en el “El Sur” del lunes 20 de mayo de 1963. 

lunes, 3 de diciembre de 2012

MOFA

Es una vergüenza para la ciudad de Concepción lo ocurrido en Barros Arana entre Tucapel y Orompello con la nueva tienda Tricot. En primer lugar, demuelen el ex Cine Lux, destacada obra de 1944 que daba pie para numerosas intervenciones y que poseía una espléndida sala de espectáculos con una envidiable acústica y en un muy buen estado, por sobre todo, poseía una riqueza espacial notable, circulaciones diferentes a cualquier otra y un programa que hacía equilibrio entre lo administrativo y la misma sala de espectáculos. La edificación es demolida, reducida a los cimientos y borrada para siempre del suelo penquista.
La poca visión respecto a la reutilización de un edificio lleva a perder grandes construcciones y lamentablemente nuestra ciudad da prueba de ello.  
Mera ignorancia, ignorancia que se manifiesta en lo que se construye posteriormente, un paupérrimo galpón forrado en revestimientos brillantes y metálicos pero que al fin y al cabo es un galpón. Fuera de la pobreza arquitectónica y que hace pensar en el crimen del edificio del Cine Lux, nos encontramos con el segundo gran problema de la tienda, su nombre: “Concepción Teatro”, a ver, en primer lugar demuelen una sala de espectáculos y más encima se ubican frente a otro adefesio, el Mall del Centro, el cual ha sobrevalorado una fachada que nada tuvo que ver con el Teatro Concepción, absolutamente nada y ha formado un mito en la actual ciudadanía penquista, o sea, Tricot es un claro ejemplo del círculo vicioso que conlleva la ignorancia, las pésimas políticas patrimoniales en Chile y Concepción y más encima la negligencia por parte de la opinión pública, la cual asimila este tipo de hechos y al final, caen en lo mismo, la ignorancia… …y el círculo sigue.

Demolición del Cine Lux, construcción del galpón que alberga actualmente a Tricot.

¿Es una broma?, por no decir otra cosa...

domingo, 25 de noviembre de 2012

5 AÑOS

Un día como hoy hace 5 años inicié este blog con la intención de subir fotos antiguas de Concepción y que con el pasar de los años se ha transformado en una vitrina de la historia arquitectónica de la ciudad y al mismo tiempo una denuncia de los crímenes cometidos contra la arquitectura histórica de Concepción, una ciudad que no ha tenido políticas claras con respecto al patrimonio histórico y además potenciada por las múltiples falencias del Consejo de Monumentos Nacionales y entidades gubernamentales dedicadas al tema de la conservación y preservación. 

La raíz de este blog data del año 2004, cuando la demolición del conjunto de Barros Arana 1060 en donde actualmente está el Mall del Centro, motivó la primera página web que realicé, alojada en GeoCities. La página se mantuvo hasta el 2005 cuando di un salto al popular "fotolog" el cual no duro mucho y tampoco demostró ser una plataforma flexible para redactar artículos y subir fotografías. 

El 25 de noviembre de 2007 decidí crear este blog, motivado por el trabajo realizado en otros blogs sobre otras ciudades con problemas similares. Diversos motivos externos provocaron el estancamiento de la página entre 2008 y 2010 pero fue el 2011 el año en que se retoma con publicaciones periódicas hasta el día de hoy y que han expuesto daños a la ciudad como el abandono en barrios y sectores históricos de Concepción. 

Nada más debo agradecer a todos los lectores que siguen el blog y a todos los que me han ayudado en estos 5 años a mantenerlo, los que me dan datos, los que mandan fotos, los que aportan con anécdotas y simplemente los que tienen el interés por saber más de su propia ciudad

Muchas gracias

Luis Darmendrail Salvo 


sábado, 17 de noviembre de 2012

MONUMENTOS DEL VIEJO EXTREMO

El mes pasado, precisamente el día 5 de octubre, Concepción del Nuevo Extremo cumplió 462 años. Batallas, personajes ilustres y odiados, terremotos, maremotos, traslados, progreso, industria, decadencia y hasta un tornado han sido elementos que han conformado la historia de la perla del Bío Bío.

No entraré en detalles sobre las vicisitudes históricas relacionadas con la fundación y posterior traslado de la ciudad, eso es un tema aparte que algún día espero tratar en este blog. Este artículo apunta a otras temáticas, eso sí, contextualizado en el pasado mes.



“La nueva Concepción en el Valle de la Mocha”, según la visión de José del Pozo el 4 de diciembre de 1790. De la expedición de Malaspina. Colección de la Biblioteca Central de la Universidad de Chile. Donación Armando Braun Martínez. La vista está realizada desde los almacenes de polvora, (Actual Cerro La Polvora).
Octubre es un mes importante porque siempre es una instancia idónea para difundir la historia de la ciudad, principalmente en los medios; contamos con diarios, revistas y canales de televisión que pueden exponer de diversas formas el tema. Lamentablemente eso no ocurre, siempre está limitado a un par de fotos antiguas en diarios locales, (lo que se extiende en alguna fecha exacta; 450 años, 460 años, bicentenario...) y alguna mención en los medios respecto a las celebraciones de parte de la autoridad y al "carnaval". Si hacemos comparaciones, (me molesta comparar, pero este caso es pertinente), otros medios nacionales como La Tercera, dedican páginas completas a temas como la preservación de la arquitectura histórica, la conservación de barrios y al mismo tiempo como una vitrina de denuncia ante irregularidades con respecto a la ciudad. Fuera de la línea editorial, existe al menos un punto de exposición de estos temas... ¿Qué pasa en Concepción?.

¿Dónde queda la reflexión y la visión crítica de la ciudad en la que vivivmos?, celebrar el aniversario de la ciudad es más que poner un par de fotos antiguas en el diario, sólo para exponer un vago interés del medio para llamar la atención, potenciando equívocas concepciones de lo que es la exposición de la historia y el significado mismo de la preservación del patrimonio.

Reportaje en diario Publimetro referido a la situación del patrimonio arquitectónico en Concepción, publicado el 17 de febrero de 2006. Ya lo había expuesto en un artículo anterior, es de interés puesto que representa las vagas concepciones de lo que es realmente el patrimonio arquitectónico y la limitada visión existente en la ciudad sobre la protección. Representa además el creciente y vacío interés en el patrimonio con la mera intención de llenar páginas de diarios y revistas restando importancia al valor histórico, social y urbano de los objetos arquitectónicos que merecen atención en la ciudad. Colección Luis Darmendrail.

"Oh, ¡Qué lindo!", "...era bonito Conce antes...", "bonita foto", comentarios usuales, al ver una foto del pasado. Me parece bien, tener una reacción que haga notar valores estéticos del pasado pero al mismo tiempo extraño un trasfondo, una reflexión que se escape del valor icónico y que permita el cuestionamiento de la dirección de Concepción con respecto a su imagen y planificación urbana. De a poco estamos marcando la pauta a nivel nacional como una ciudad que no tiene nada claro, sólo veamos lo que ocurre; invasión inmobiliaria, proliferación de centros comerciales de excesivas proporciones, descuido de calles, negligencia con los barrios y una completa ausencia de zonas típicas, teniendo material suficiente para establecerlas, protegiendo lugares de valor histórico y social, como es el caso de Aurora de Chile o el sector que rodea al Cerro Amarillo.

El mismo Cerro Amarillo tiene el valor suficiente para ser considerado como zona de preservación histórica al igual que la escalera de lo que fue la Escuela Normal de Preceptoras, tema ya expuesto en este blog. Lamentablemente hoy en día son elementos completamente descuidados.


 Vivienda en venta a pasos del Cerro Amarillo. Haga click en
la fotografía para ver el artículo publicado hace unos
meses sobre el sector en cuestión. 
Ex Fábrica de Paños Bío Bío. Ubicada en la población Aurora de Chile, la edificación tiene sus días contados por la construcción del Puente Chacabuco, puente que ha estado en el ojo del huracán numerosas veces y que al mismo tiempo ese la razón de la expropiación de numerosas familias que por décadas han vivido en el sector.

Del Concepción emplazado en Penco, sólo nos queda parte del Fuerte La Planchada en Penco, como mudo testigo de la primera Concepción que se instala en la Bahía de Penco. Recomiendo visitar el Museo de Historia Natural para saber más del Concepción en Penco, de hecho en el acceso existen escudos esculpidos en piedra que fueron parte de ciertas construcciones de ese viejo Concepción que tras un fuerte terremoto y tsunami se traslada al Valle de la Mocha, el emplazamiento actual, un emplazamiento con un valioso patrimonio natural que aún perdura y ha condicionado el crecimiento y desarrollo de la ciudad.

Se preguntará, ¿hacia dónde va todo esto, de Penco, barrios, medios?, esto va dirigido al reconocimiento, a que en esta ciudad de una vez por todas se reconozcan los puntos de valor histórico, pero de una forma sensata y acorde al valor que estos mismos puntos poseen. Concepción posee un patrimonio bastante rico, patrimonio arquitectónico, natural y humano que da pie para hacer muchísimas cosas con el fin de protegerlo.

Antiguo mirador ubicado en la cima del Cerro Chepe, un punto de alta relevancia histórica respecto a las políticas realizadas en torno al paisajismo y espacio público hace ya más de 80 años. El Cerro Chepe era un punto de interés en la ciudad con sus senderos y su cercanía al Cementerio General. Hoy en día sólo queda el viejo mirador que sufrió daños de consideración con el terremoto del 27 de febrero de 2010. Al fondo se aprecia la desembocadura.

El patrimonio natural de la ciudad a pesar de haber sido modificado muchas veces, se mantiene como protagonista, los cerros por ejemplo, ¿Qué sería de Concepción sin el Chepe?, ¿Sin La Pólvora?, ¿Caracol?... Imaginemos un Concepción sin lagunas... sería diferente, ¿No?. Las lagunas han sido importantes para la ciudad y sé que algún día seran realmente consideradas como puntos de interés dentro de la ciudad, no como basurales o accesorios.

Ahora haré énfasis en el patrimonio arquitectónico "protegido" en la ciudad. Es dentro de ese grupo en el que haré hincapié respecto a los monumentos nacionales y puntos de conservación histórica. A pesar de la destrucción y el olvido, es relevante enfatizar que en nuestra ciudad existen puntos con designación de monumento histórico, una designación que en teoría los protege. Algunos de ellos se han mantenido sin variaciones con el paso del tiempo, otros, simplemente han desaparecido a vista y paciencia de todos a pesar de poseer una designación que debía velar por su integridad y uso acorde a la categoría designada. (D.S. "Decreto Supremo" / D.E. "Decreto Exento")

Los hitos en cuestión son:

- Casa Urrejola, (También conocida como "Palacio Castellón"). D.S. 531, 1995
Tumba del General Don José María de la Cruz. D. S. 488, 1989
- Mural "Historia de Concepción" de Gregorio de la Fuente. D. E. 2731, 2008
Mural "Presencia de América Latina" de Jorge González Camarena. D. 147, 2009
- Restos del muro de piedra del Convento La Merced. D. S. 933, 1977
- Teatro del Liceo Enrique Molina. D. 147, 2009

FUENTE: Consejo de Monumentos Nacionales, www.monumentos.cl

Tumba del General José María de la Cruz, con los efectos del terremoto del 27 de febrero de 2010, terremoto que causó numerosos daños en el Cementerio General de Concepción. El monumento en cuestión fue construido en 1870.

La tumba del General Cruz sufrió daños de consideración con el terremoto del 27 de febrero de 2010 y no se tiene claro que ocurrirá no sólo con esa tumba, sino con varios mausoleos históricos que sufrieron daños graves en sus estructuras. El terremoto afectó gravemente al Cementerio General y se perdieron ciertas joyitas arquitectónicas pertenecientes a personajes ilustres y familias clásicas de la ciudad.

De la lista mencionada, los murales se conservan relativamente bien, "Presencia de América Latina", que se encuentra en el interior de la Pinacoteca de la Universidad de Concepción, (proyecto de Osvaldo Cáceres, Alejandro Rodríguez y Maco Gutiérrez), tuvo un trabajo de restauración hace unos meses e "Historia de Concepción" se salvó de un incierto destino tras la demolición del edificio que lo contenía, la Estación de Ferrocarriles de Concepción, histórico edificio proyectado por Luis Herreros en 1941 que fue altamente modificado para incluirlo dentro del Barrio Cívico de la ciudad, plan que realmente se abordó a medias y que involucró la transformación total del sector. De la Estación sólo queda el mural y con una serie de modificaciones el edificio original perdió total proporción y su composición original desapareció completamente, para qué vamos a hablar del reloj digital que es un accesorio dentro de la nueva propuesta. Esta renovación involucró la demolición completa del conjunto ferroviario que existía en Avenida Prat.


Pinacoteca de la Universidad de Concepción, histórico edificio proyectado por Cáceres, Gutiérrez y Rodríguez y que contiene en su interior el famoso mural "Presencia de América Latina" realizado por González Camarena. Hace unos meses el mural fue restaurado y es un tesoro cultural para la ciudad y el país. Postal de inicios de 1970. Colección del autor.  


Vista del salón de primera clase de la antigua Estación Ferrocarriles de Concepción c.1970, una de las tres estaciones que existieron en la ciudad. La poca visión respecto al uso de edificios provocó la destrucción de este espectacular edificio proyectado por Luis Herreros. Lamentablemente sólo queda el mural de Gregorio de la Fuente y del edificio original nada queda, al menos dejaron el piso. Lo que pasó con la estación es uno de los crímenes más grandes realizados a la arquitectura histórica en Concepción y también es un ejemplo claro de la vulnerabilidad de la arquitectura moderna, en especial en Concepción, en la que el barrido es la forma más práctica de solucionar las cosas. La fotografía fue publicada en el flickr de nuestro colega "Santiago Nostálgico", agradecimientos especiales a él quien realiza una labor similar con la ciudad de Santiago. (Click en la foto para ver su flickr).

 El muro de la Merced se mantiene sin mayores variaciones, el terremoto del 2010 no hizo mayor daño, el daño principal son los rayados y la gente que usa las rendijas entre las piedras como basurero. Es importante recalcar el valor que tienen estos muros que desde 1770 están presentes en la ciudad, para mayor información... ....lea la placa incrustada en el muro!

Detalle del muro de la Merced.
El Teatro del Liceo Enrique Molina es un drama de nunca acabar, si bien existe un proyecto para renovarlo y más que nada rescatarlo de un notorio olvido que ha tenido desde la demolición del antiguo liceo, demolición que se inicia tras el terremoto de 1960, sismo que ocasionó daños, daños que muchos consideraban reparables, pero primó el barrido del edificio completo. El liceo es demolido y queda a la luz el antiguo salón de actos, que hoy es conocido como teatro. Cabe destacar que el edificio del liceo es de 1915 y el salón de actos se construye 20 años después, de hecho posee notorias líneas modernas en el interior combinadas con elementos clásicos. Bueno, se espera que algún día esté el dinero y la disposición para poder concretar el proyecto de rescate de esta edificación. Es frustrante pensar la cantidad de dinero invertida en proyectos como los malls que se apoderan de la ciudad y cómo lo poco que queda es devorado por el olvido, la humedad y el consecuente deterioro.

Estado del "interior" de lo que fue el salón de actos del Liceo de Hombres.

Deterioro, una palabra que usualmente es asociada a la decadencia del objeto arquitectónico producto del olvido, eso lo podemos detectar en numerosos casos de la ciudad, incluso dentro de la nómina previamente expuesta, pero hay otro deterioro, el deterioro perpetrado por la interveción indebida en las históricas construcciones, intervenciones que matan completamente a las edificaciones. La Estación pasó por eso, la Casa Gleissner, Palacio Hirmas, entre muchos otros...
Intervenciones que realmente hacen pensar en la demolición total, en vez de dejar penosas fachadas cuya gloria y valor fue arrebatado de forma extrema y dramática, retomando el tema de los monumentos históricos, nos encontramos con la Casa Urrejola, (También conocida como "Palacio Castellón"). La ya conocida vivienda de Doña Carmen Urrejola del Río, construida entre 1915 y 1917, proyectada por Onofre Montané Urrejola, el mismo arquitecto a cargo del Liceo de Hombres. Ubicada en la esquina de Barros Arana con Castellón, fue una casa de altos hacia Barros Arana y una casa habitación hacia Castellón. Nunca se habitó y pasó por diversos usos, especialmente en su primer nivel comercial, el terremoto de 1960 daño la vivienda ocasionando la pérdida de numerosos frisos decorativos con motivos florales que relacionan el diseño al art nouveau.

Abandonada por décadas, la vivienda es rescatada en el 2005 por un colectivo de artistas tras saberse la noticia de que el almacén por departamentos "Hites" se instalaría allí. Efectivamente al año siguiente comienzan las faenas de demolición de la vivienda. Sí, demolición, digo demolición y lo seguiré diciendo, acá no hubo reciclaje ni refacción, fue una demolición, se barrió con todo el interior debido a que ley protege sólo la fachada la cual sólo se pinto, ni siquiera hubo intenciones de estudiar el edificio para reponer los frisos perdidos en 1960.

La propuesta de la tienda de usar el edificio es burda y carente de sentido estético y compositivo, para colmo de males, recrean el interior con una pobre escenografía de lo que alguna vez fueron los muros que rodeaban el patio interior. Una alegoría al art nouveau realizada en yesocartón y volcanita. La misma escalera de acceso, originalmente trabajada con maderas nobles y con una notoria presencia, también fue recreada de precaria forma...

Conocida vista de la Casa Urrejola en la década de 1980. Ya en esa época se notaba un claro deterioro del edificio. Archivo de Arquitectura Universidad del Bío Bío. (Fotografía capturada por el arqto. Gonzalo Cerda).

Demolición del Monumento Nacional en 2007. Demolición del D.S. 531. Claramente se aprecia el trabajo de vaciado del edificio. Fotografía publicada en http://atinabiobio.bligoo.com
Actual estado de uno de los respiraderos del edificio. Se aprecia el nefasto trabajo realizado por la tienda, simplemente rellenar con mortero sin siquiera tener consideración por el valor estético de las rejillas. Burla. simple burla. Claramente son "FINAS TERMINACIONES".  
Fuera de los monumentos patentados del nuevo extremo, existen numerosas edificaciones y puntos en la ciudad de valor histórico, arquitectónico y urbano, de los cuales muchos están próximos a desaparecer, otros simplemente ya no existen. Ejemplo de esto es lo que expongo a continuación.  


Hace unos meses escribí un artículo en este blog sobre la desaparición de los cines y las salas de espectáculos, artículo que estuvo motivado por la demolición del Cine Lux, atribuido a Santiago Aguirre e Inés Frey de 1944, (http://concehistorico.blogspot.com/2012/02/breve-vistazo-concepcion-y-las-salas-de.html). A partir de ese hecho, surgieron reflexiones sobre las salas de espectáculos en la ciudad de Concepción motivadas además por la invasión de los grandes centros comerciales que se jactan de poseer salas de cine en circunstancias que nuestra querida ciudad hasta hace poco mantenía numerosas salas que han desaparecido presa del abandono y la mala gestión.


Demolición del Cine Lux y lo que se construye actualmente en el lugar.


El Cine Lux ya no existe, ni los cimientos quedan y vemos lo que ha reemplazado a la construcción; una bodega, una caja de lata y fierros que generan la pregunta en el que escribe: ¿Es pertinente matar algo que es estéticamente superior a un galpón de lata?, ¿Es el motor actual de esta ciudad afear y arruinar todo lo que va quedando y que tiene un valor, ya sea histórico o social?


¿Cuál es la idea?
Las iniciativas de intervención en edificaciones históricas también han sido de dudosa calidad. En septiembre la Municipalidad de Concepción anuncia propuestas para la renovación del Mercado Central, la iniciativa claramente es buena, se agradece muchísimo el interés en querer proteger este punto tan alicaído de la ciudad que realmente requiere una renovación y de inmediato se piensa en la optimización de su alto valor arquitectónico y respetando la importancia que este edificio ha tenido en la formación del "nuevo Concepción" tras el terremoto de 1939 y además el valor comercial que posee en términos de ser un punto clave de venta de abastos en la ciudad.


Mercado Central hacia inicios de la década de 1970, se aprecia una intensa vida comercial y de descarga en lo que hoy en día es la Pérgola de las Flores, instalada en la década de 1980, la supresión de los estacionamientos, especialmente hacia Rengo, fue uno de los gatillantes de la decadencia de este punto de la ciudad. Cabe destacar los locales comerciales instalados además en el anillo que rodea la bóveda que conforma el Mercado mismo, como "Hilos Ancla y Cadena" que se ve en la fotografía y "Donde Golpea el Monito" en la esquina de Caupolicán con Maipú. Postal de época, autor desconocido.

Debemos recordar que el Mercado es uno de los mayores exponentes de la arquitectura moderna en el sur de Chile además de ser uno de los primeros edificios construidos tras el terremoto de 1939. Otra riqueza de este edificio es que fue proyectado por Tibor Weiner y Ricardo Muller, destacados arquitectos que impulsaron el movimiento moderno en el sur de Chile tras el terremoto de 1939, este edificio fue un pionero de la arquitectura moderna en la ciudad y contemporáneo a otros como la Estación de Ferrocarriles, la Intendencia y el Correo. El Mercado se emplaza en una manzana que históricamente estuvo dedicada a ese uso, hoy en día lo sigue manteniendo. Llama la atención por su distribución, una gran bóveda alberga los locales comerciales del interior y en el exterior, un anillo de locales rodea la manzana. Destaca su estructura de hormigón armado que ha resistido ya dos grandes terremotos y al mismo tiempo la techumbre realizada con madera. Ha sufrido modificaciones como el reemplazo de los estacionamientos de Rengo para dar paso a la galería "Las Palmas" en la década de 1980 y la misma inclusión de la Pérgola de las Flores hacia Caupolicán, punto importante y llamativo dentro de la ciudad.

Es un edificio de alto valor histórico para la ciudad y es parte del patrimonio humano y comercial nuestro, numerosas cocinerías, puestos de verduras y carnicerías forman una paleta de colores y sensaciones que muchos no se atreven a ver por el deterioro que ha sufrido el edificio en los últimos años, deterioro producto de malas políticas y mantenimiento. Se espera que para el futuro se revalorice este edificio y toda la vida que se desarrolla dentro de él. Visítelo, es un punto clave en nuestra ciudad y no se deje llevar por prejuicios y arquetipos importados de otras latitudes con el fin de "imprimir cierto carácter en Concepción".


Las propuestas de renovación las puede ver acá: http://www.concepcion.cl/prensa/?p=1449

Si sigo con la lista, creo que no terminaría en este siglo. Lo importante es conocer nuestra ciudad, tener la capacidad suficiente de comprender los problemas que existen y al mismo tiempo ser crítico. No podemos aceptar todo lo que nos imponen, nos imponen malls, supermercados y no - lugares que realmente matan la ciudad. La ciudad es un sistema, estamos insertos en ella, es un sistema en el cual las partes dialogan entre sí, es por ello que es extraño encontrarse con elementos como los que se ven a continuación que aparecen de la nada y son entes con autismo urbano y que no aportan a la ciudad, no forman identidad y para colmo de males tienen un nulo sentido de la composición y valor estético. Los que estamos dentro del mundo de la arquitectura y el urbanismo debemos tener clara nuestra posición con respecto a la ciudad y al mundo globalizado en el que vivimos.  

Construcción de la torre del Mall del Centro, edificación de la cual ya hemos hablado bastante en este blog cuyas secuelas urbanas, visuales, estéticas y arquitectónicas se hacen notar cada vez más.

Contrastes
Publicidad de PAZ, "Crecer con tu Ciudad". Una publicidad que representa la situación actual de las ciudades, de la inyección de un arquetipo ligado a lo que es el progreso y la siempre anhelada "modernidad". Espero que algún día esta situación cambie,

Para terminar con este artículo, y conmemorar de forma atrasada el aniversario de Concepción y su espíritu progresista,  dejo unas páginas del Libro de Oro de la Historia de Concepción, (escrito por Carlos Schneider y Francisco Zapata), un libro fundamental en la bibliografía histórica de esta ciudad que ilustra no sólo el Concepción de 1950 en imágenes, sino que además es un registro único de la vida social y comercial de aquel entonces. En las páginas que se comparten, se hace alusión al daño moral sufrido con el terremoto del 24 de enero de 1939 y el cómo se levanta esta ciuad mirando con prosperidad hacia el futuro aludiendo a la labor realizada por el presidente de la época, Pedro Aguirre Cerda.






 


Páginas del "Libro de Oro de la Historia de Concepción" en las que se exponen de forma gráfica ciertos sucesos y puntos clave de la ciudad. Diversas imágenes que hoy circulan en la red y se han publicado en libros aparecieron originalmente en ese libro. Del "Libro de Oro de la Historia de Concepción", Carlos Schneider y Francisco Zapata, Concepción, Litografía Concepción, 1950.


TEXTO Y FOTOGRAFÍAS DE LUIS DARMENDRAIL S. (EXCEPCIONES MARCADAS)
CONSULTAS Y PERMISOS DE UTILIZACIÓN DE MATERIAL, REMÍTASE AL AUTOR
A TRAVÉS DE historiarqccp@gmail.com