sábado, 9 de marzo de 2013

LA FEMME ARCHITECTE

Por siglos, la arquitectura fue una disciplina limitada exclusivamente a los hombres, ellos proyectaban, diseñaban, construían… de hecho hasta iniciado el siglo XX aún era impensado en algunas latitudes que una mujer se atreviese a estudiar arquitectura. Si retrocedemos un poco en el tiempo, nos encontramos con las primera mujeres involucradas con la arquitectura y la construcción en el mundo como lo fue Katherine Briçonnet, francesa que entre 1513 y 1521 supervisa e incide en el diseño y construcción del Château de Chenonceau o Lady Elizabeth Wilbraham, aristócrata inglesa a quien se le atribuyen obras como la Wotton House o el Weston Hall construidas en el siglo XVII. Se tiene registro que Wilbraham poseía amplios conocimiento de arquitectura y construcción además de haber estudiado cabalmente el trabajo de Palladio. Tambien inglesa fue Mary Townley quien a fines del siglo XVIII realiza diversas obras de las que se destaca la Townley House, importante monumento que estuvo a punto de ser demolido en la década de 1960. Ahora bien, se ha estimado que la primera mujer calificada con el título de arquitecto propiamente tal fue la finlandesa Signe Hornborg, quien se gradúa en 1890 del Instituto Politécnico de Helsinki y realiza obras como el Newanderin Talo que pasó a ser el supuesto primer edificio proyectado íntegramente por una mujer. 

Chile lamentablemente tuvo que esperar un poco más para poder ver una mujer con el título de arquitecto, si en Europa aún era mal visto ver mujeres profesionales a principios del siglo XX, imaginen entonces la situación en los países americanos, dominados por el machismo y en los que la arquitectura y la construcción eran tarea de hombres. 
Château de Chenonceau, en cuyo proyecto participó Katherine Briçonnet.
Planos de la Wotton House, en los que supuestamente participó Lady Elizabeth Wilbraham. Más datos de su figura se pueden encontrar en: http://myriammahiques.blogspot.com/2011/09/book-about-first-lady-in-architecture.html

En 1930 se titula la primera arquitecta en nuestro país, Dora Riedel y tras ella, fueron pocas las mujeres que dieron el paso, pocas pero significativas. A pesar de la tardía inclusión de la mujer en la arquitectura, es importante destacar que su inclusión coincidió con la aparición de la arquitectura moderna en nuestro país y muchas arquitectas fueron fundamentales en la masificación de los preceptos de la arquitectura moderna, en especial en el sur de Chile, con posterioridad al terremoto del 24 de enero de 1939, que destruye ciudades como Chillán, San Carlos y Concepción.


Concepción en la década de 1940 pasa por un proceso de reconstrucción tras el terremoto de 1939 y nuevos nombres se acoplan al equipo de arquitectos ya conocidos en la ciudad. Aparecen las obras de Guillermo Kaulen, Julio Ríos, Luis Herreros, Fernando Moscoso, Augusto Ibáñez del Campo, Santiago Aguirre, y también de las primeras mujeres en trabajar en la zona, hablamos de Luz Sobrino y de Inés Frey, (esposa y compañera de trabajo de Santiago Aguirre). Luz Sobrino trasciende con sus obras en 1940, principalmente edificios residenciales y comerciales, los que se riegan por la ciudad, su obra se extendería en las décadas de 1950 y 1960 de la mano de un equipo formado con su marido. Las obras de Sobrino se insertan dentro de la adaptación de líneas modernas en Concepción, son bastante funcionales y priorizaban el volumen por sobre elementos estéticos. En cualquier caso, ella realizó proyectos bastante clásicos y estandarizados, más bien aludiendo al gusto de clientes que tal vez no deseaban una “vivienda moderna”. Un gran portafolio del cual quedan varios ejemplos en la ciudad pero que poco a poco se ha ido borrando, se tiene conocimiento de una vivienda proyectada por ella que se demuele en la década de 1960 y que estaba ubicada en algún punto de lo que ahora es la Remodelación Paicaví, otra vivienda de su autoría desaparece tras la demolición del pasaje Eusebio Lillo de manos de Cencosud, 

Recientemente desapareció otra vivienda ubicada en calle Camilo Henríquez 1841. Otras obras destacadas de ella son las construcciones del pasaje Portales,  en Barros Arana entre Colo Colo y Castellón, en ese pasaje, las tres edificaciones que se encuentran frente a Ripley y a la salida del Boulevar Gascón son de su autoría. Sobrino fue una mujer de fuertes convicciones y con una prolífica carrera  que también se destacó en la pintura. En 1999 se inaugura una escultura a la memoria de ella, realizada por la escultora Sandra Santander, el monumento está ubicado precisamente en el pasaje Portales, donde además de realizar tres obras, una de ellas era su residencia y oficina.

Hotel Bío Bío en 1963, ya en esos tiempos era uno de los más prestigiosos de la ciudad y desde 1940 llamaba la atención por su altura, su ubicación en un terreno más bien angosto y la modulación de sus balcones de canto curvo tal como los vidrios ocupados en las ventanas. El hotel en 1960 recibe a Violeta Parra como huésped mientras ella visita la UdeC en la Escuela de Verano de aquel año.
El hotel y sus vecinos a mediados de la década de 1960, a lo lejos se ve el Edificio Pedro de Valdivia de Hempel y Roi, luego el Ritz de Cruz Montt y la Galería Martínez. Nótese además el paradero de buses que estaba en las afueras del Cine Ducal, (donde actualmente está Pre-Unic).

2008, poco quedaba de vida al hotel y al edificio en sí
Estado actual del edificio tras la demolición de la fachada y posterior instalación de una tienda.

Barros Arana 176 - 180, construido en 1942.

Lo que queda de la placa que recuerda el nombre de la autora.
Barros Arana 226, construido también en 1942

Detalle de Barros Arana 226


Lo que quedaba de la placa, actualmente está cubierta por un letrero luminoso.

Viviendas en Salas 990.

Placa de las viviendas de Salas 990.
Vivienda en Camilo Henríquez 1841, demolida el 2012.



Edificio comercial y residencial en Maipú esquina Colo Colo de 1944, en la foto inferior vemos la placa impresa en uno de los muros exteriores. ACTUALIZACIÓN 2019 > La placa fue estucada producto de una renovación del edificio. 
Memorial a Luz Sobrino de Sandra Santander realizado en 1999, al fondo se ven dos de los tres edificios que proyectó la arquitecto en el pasaje Portales. Fotografía cortesía de http://www.flickr.com/photos/spaudo

Gabriela González de Léniz fue otra gran dama de la arquitectura que se destacó en Concepción, primero con su participación en la realización del proyecto de la Escuela de Medicina de la Universidad de Concepción, más conocido como el “Arco” y que pasó a ser un ícono no sólo de la Universidad, sino que de la ciudad, el proyecto en sí estuvo a cargo del arquitecto Edmundo Buddemberg, con el que volvería a trabajar en 1956 en el Edificio ICONSA, ubicado en San Martín 633, uno de los primeros edificios de altura considerable en la ciudad, junto al edificio EMPART ubicado a solo unos metros de distancia que fue proyectado un año antes. González volvería a trabajar más tarde con Buddemberg, pero en 1958 trabaja sola en el proyecto de Aníbal Pinto 513/535 en el que se ubicaría el Centro Árabe y más tarde la dupla González/Buddemberg se reúne para trabajar asociados a Osvaldo Cáceres y Alejandro Rodríguez formando un equipo que proyecta el Edificio FIUC, siendo este uno de los edificios más importantes de la ciudad por décadas. Los edificios en los que trabajó Gabriela González pasaron a la posteridad como resistentes edificaciones que aguantaron los terremotos de 1960 y 2010 y además por ser pioneros en pasarse de 4 o 5 pisos. Tras 1960, la ciudad tendría una explosión residencial y se llenaría de torres en los que González volvería a intervenir. Junto a Osvaldo Cáceres, trabajarían juntos en la reposición del Cine Ducal, edificio que sufrió leves daños tras el terremoto de 1960, y originalmente un proyecto de Guillermo Schneider de 1937 y además trabajaron juntos en el edificio ICONSA 2, el cual contenía el Cine Lido, sala de espectáculos también de la autoría de la dupla Cáceres/González.
Escuela de Medicina a mediados de la década de 1950. El proyecto se establecía como un pórtico que daba la bienvenida a la universidad, cabe considerar que Janequeo se proyectaba al interior del campus y pasaba por el edificio. Cortesía Archivo Fotográfico de la Universidad de Concepción.
Edificio ICONSA en San Martín 633.

Vista de los dos primeros "rascacielos" de Concepción, en primer lugar el edificio ICONSA de González/Buddemberg y al fondo el edificio EMPART del arqutiecto Iván Godoy proyectado en 1955.

Aníbal Pinto 513/535, un edificio que además posee una galería comercial que se empalma con la galería del Centro Español, anclándose en el circuito comercial de las galerías de Concepción.

FIUC a mediados de la década de 1960. Cortesía de educarchile.cl


Aníbal Pinto 513/535. El edificio no sufre daños tras el terremoto de 1960, en la fotografía aparecida en el diario del día despúes del terremoto se menciona la caída de escombros de la municipalidad y de edificios aledaños. El edificio salva ileso entre el polvo y las ruinas.

Especial mención se hace de Inés Frey que con su marido Santiago Aguirre, realizan diferentes proyectos en Concepción en especial para la industria cinematográfica y el comercio, ejemplo de ello es la Galería Irazábal, que contenía el Cine Cervantes (1943), de la cual llaman la atención sus magníficas escaleras. Tambipen proyectan el Teatro Astor en 1944, el cual actualmente es la discoteca Havana Club, y a ellos se les atribuye la realización del Cine Lux de 1942, demolido el año pasado para dar paso a una tienda Tricot: http://concehistorico.blogspot.com/2012/02/breve-vistazo-concepcion-y-las-salas-de.html). De 1944 también se destaca el Edificio Pecchi, el cual es bastante interesante por su volumetría y composición de fachada, es un edificio residencial con comercio en su primer nivel, los departamentos son escalonados en niveles, a simple vista parecen 3 niveles pero en realidad son 8 que se van articulando formando medios pisos, una idea bastante alejada de lo tradicional y que fue destacado en publicaciones como Arquitectura y Construcción. El Edificio Pecchi se inspira además en la arquitectura soviética de los tiempos en que el constructivismo ruso daba que hablar y sobresalía como un potente antecedente y manifestación de la arquitectura moderna.
Estado actual de la Galería Irazábal, en Barros Arana entre Rengo y Caupolicán.

Edificio Pecchi, (1944).
TEXTO Y FOTOGRAFÍAS DE LUIS DARMENDRAIL SALVO, (excepciones marcadas). PARA CONSULTAS, REFERENCIAS, CONTACTO, REUTILIZACIÓN DE MATERIAL, ETC. COMUNICARSE A historiarqccp@gmail.com



sábado, 9 de febrero de 2013

PATRIMONIO NATURAL EN RIESGO

El siguiente artículo tiene por objeto hacer una breve revisión a un serio problema que aqueja al Gran Concepción y que tiene que ver con la relación de la ciudad con su patrimonio natural. 

El crecimiento de las comunas del Área Metropolitana de Concepción manifestado a través de conjuntos residenciales y la formación de nuevos centros urbanos que aparecen en un abrir y cerrar de ojos han sido variables incidentes en una serie de daños irreparables al medio ambiente y a la biodiversidad que convive con las áreas urbanizadas del AMC.

Este un tema de extrema urgencia puesto que vivimos en un planeta que tiende a la autodestrucción y mientras se pregona el diálogo con la naturaleza, en nuestro país, las políticas ambientales han sido y están siendo cada vez más nefastas. Las ciudades destruyen paulatinamente su patrimonio natural y no existen organismos que fiscalicen ese tipo de actos y si los hay, prefieren no escuchar ni interesarse. Además es un tema delicado puesto que hay numerosas variables ecológicas que de no cuidarse afectarían seriamente la calidad de vida de los habitantes. 

Hechos como el constante relleno de humedales y la poca consideración con lagunas, cerros y ríos es un tema realmente preocupante puesto que es un daño que se hace a vista y paciencia de todos nosotros. Si lo analizamos fríamente, en el Gran Concepción se han rellenado lagunas, ríos, se han dinamitado cerros, se ha barrido con zonas boscosas y se ha negado constantemente el patrimonio natural considerando a modo de migajas un porcentaje mínimo de áreas verdes y de zonas naturales protegidas. 

Desde el relleno de la Laguna de los Negros hace décadas a la deforestación del Cerro Chepe, pasando por el corte de cerros como La Pólvora y Chacabuco o el mismo relleno de pajonales a principios de siglo XX en los sectores de La Toma dan cuenta de una excesiva modificación del territorio original del Valle de La Mocha, aludiendo a un proceso de adaptación de los habitantes y las funciones que el paso del tiempo añadía al diario vivir. Ahora bien, estamos en el 2013, hemos visto los problemas que conlleva la destrucción del medio, por lo que tenemos que valorar lo que queda y protegerlo.

La relación con nuestros cuerpos de agua es realmente fría y distante, la conexión con el Bío Bío sigue siendo una quimera, en vez de acercarnos, nos alejamos cada vez más con un proyecto ribera norte que se perdió entre cajones hormigonados y un Mall que se jacta de ser un mirador y es más bien un pastiche de letreros que potencia la fragmentación y segregación de un sector que merece una atención seria y pronta. Tenemos otro río, aunque usted no lo crea, el Andalién, ¿cuándo será considerado ese río?. Un par de juegos al lado de la Rotonda General Bonilla y una serie de basurales hacia el camino a Penco dan cuenta que no es un río, es más bien una acequia que al aproximarse a fin se encuentra con una serie de conjuntos plastificados y condominios en las Lomas de San Sebastián. 

Las lagunas de nuestra ciudad también se encuentran en una situación de riesgo, nuestra ciudad posee un rico conjunto de cuerpos de agua, no sacamos nada con limpiar por aquí y por allá un par de desechos una vez al año, el tema es integrar las lagunas a la ciudad y que se optimicen, no sólo como meros paseos o accesorios institucionales, (...), sino que entrelacen con el resto de la urbe, al final quedan como pozos de agua entre las manzanas de la ciudad.


Casos como el Valle de Paicaví en el que antiguas chacras y humedales pasaron a formar un conjunto residencial inspirado en un mal revival smithsolarianogeorgian en el que más encima se hace una calle que pasa por sobre el humedalel cual es uno de los humedales de mayor extensión en Concepción y con una rica biodiversidad que paulatinamente se pierde. Bueno, el terremoto del 27 de febrero hizo colapsar parte de los rellenos y el agua broto a la falsa superficie, pero no importa, al parecer el pensamiento es que no habrán más terremotos.

Vista del Valle de Paicaví en 2002 y 2012, desde fines de la década de 1990, se inicia la erradicación de una serie de chacras que existían hacia calle Paicaví que daría paso al loteo que se aprecia en el borde superior de las imágenes. El mismo reemplazo de chacras por el loteo hizo peligrar la existencia del mismo humedal. 
Destrucción y trabajos de relleno en el humedal en cuestión. Fotografía extraída de Panoramio, capturada por el usuario Luis Enrique Fritz, seleccionada para Google Earth. 

Mucho más drástico es lo que ocurre actualmente con las Lomas de San Sebastián, sector que ha crecido de forma desmedida con una serie de condominios, edificios de media altura y una serie de equipamientos que ha motivado el relleno de numerosos humedales y que paulatinamente se está aproximando a la ribera del río Andalién. 

Crecimiento de zonas residenciales en los sectores de Lomas de San Andrés y Lomas de San Sebastián, las zonas bajas del cerro en el cual está el Kingston College, eran zonas húmedas con una gran diversidad de aves. Hoy en día, prácticamente han desaparecido con una serie de viviendas que se construyeron y un gran centro comercial próximo a ser entregado.  
Labores de relleno del humedal en cuestión. La imagen habla por si sola. 
La pequeña poza de agua en medio de los rellenos, a lo lejos se aprecia la Universidad de Las Américas.
Panorama del sector con los movimientos de tierra, al fondo el cerro y el Kingston College.
Contrastes

Los humedales y zonas ribereñas a canales también están siendo rellenados en las zonas intercomunales, por ejemplo, lo ocurrido en el sector Brisas del Sol y el Casino Marina del Sol en el que se rellenaron numerosas zonas húmedas y el mismo terremoto del 2010 hizo notar las falencias de vivir en esas zonas de naturaleza modificada. Hay que entender que toda el área que está entre Talcahuano y Concepción hacia la costa es terreno inundable, corresponde a una serie de vegas y de canales con humedales. 

Vivienda construida en una zona rellenada próxima al canal que cruza  el sector. Extraída de prontus.diariosregionales.cl
Vistas del 2002 y 2012 del área en la que está situado el Casino y el conjunto Brisas del Sol.

La zona colindante con el humedal Price en Hualpén también es una zona que se ve amenazada por los rellenos y contaminantes. El anuncio de la construcción de un nuevo mall, asociado a los ya existentes comercios que son propiedad de Cencosud a unos metros del humedal, hacen peligrar el delicado ecosistema allí existente. 

Una situación lamentable para una ciudad que tanto habla de progreso y crecimiento, con nuevos barrios con nombres que apelan a la naturaleza pero que lo menos consideraron fue ella. Muchos cipreses sin cipreses, brisas sin brisas, ríos sin ríos, muchos dones y nombres de caballeros pero poca visión respecto a la sustentabilidad y el respeto a la biodiversidad y ecosistemas presentes. 

Lamentable que entre tanto "progreso" las lloicas deben convivir con autos, los queltehues con plazas de juegos y las garzas blancas buscan un humedal pero sólo encuentran secos y vagos condominios... 

Es de esperar que esta situación algún día cambie!


Texto y fotografías de Luis Darmendrail Salvo, (excepciones marcadas)
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jueves, 10 de enero de 2013

ADIOS TESELA... (¿Y LOS NOMBRES CUÁNDO?)

Hemos visto en el último tiempo una serie de trabajos de renovación y reparación de diversos edificios en el centro penquista. La mayoría de estos trabajos se ha limitado a cambios de revestimiento y en otros, verdaderas cirugías plásticas que han transformado la fisonomía de algunas construcciones. Cabe destacar que los edificios que se han visto afectados por cambios son íconos trascendentales del desarrollo de la arquitectura en la ciudad. 


Dentro de este proceso llaman la atención los cambios realizados en por ejemplo el Edificio Tucapel, (Schoeufeld, 1963), el Edificio La Patria, (Larraín García – Moreno, Covarrubias y Swinburn, 1961 - 1963) y la Caja de Empleados Particulares, (actual INP, Schapira, Eskenazi, Messina y De la Barra, 1970) y las transformación radical del edificio FIUC, (Cáceres, Rodríguez, González, y Buddenberg, 1956).



Estado actual del Edificio "La Patria", proyectado por
Sergio Larraín García - Moreno, Ignacio Covarrubias y Jorge Swinburn construido entre 1961 y 1963. Originalmente el edificio poseía un revestimiento de teselas vitrificadas blancas que el pasar del tiempo destiñó formando una escala de blancos y grises algo lúgubre pero al mismo tiempo encantadora. Otra particularidad es que hacia la esquina de Barros Arana con Colo Colo, por décadas se mantuvieron unos balazos que fueron producto de un tiroteo ocurrido en 1973 en medio de la agitación política vivida en aquel entonces. Todo lo previamente mencionado fue reemplazado por un estuco de martelina en un color muy popular en estos días, un color poco agraciado que tal vez se propuso para combinar con el edificio de Johnson's, (el actual y burdo falso histórico de lo que alguna vez fue el Palacio Hirmas).

La transformación de estas edificaciones comienza principalmente tras el terremoto del 27 de febrero del 2010, catástrofe que dañó las edificaciones y que dio pie a una serie de tratamientos, muchos de ellos limitados al cambio de revestimiento y en el caso del FIUC a una demolición y renovación total de gran parte de la edificaciones. La aparición de nuevas edificaciones en la ciudad en el último tiempo ha provocado que muchos edificios históricos "se pongan a tono" con las nuevas propuestas, precisamente; el Edificio Tucapel, La Patria y la Caja de Empleados Particulares han sido los que más han cambiado en su piel y el tratamiento en común ha sido a base de la erradicación del tratamiento original de sus fachadas, cubiertas principalmente con teselas vitrificadas o con cerámicas Irmir o Fanaloza, las que han sido reemplazadas por simples estucos, pintura y martelina, formando una monotonía cromática con tonos realmente desagradables que desentonan en una ciudad que se llena de nuevas propuestas en las que el color no es pensado ni orientado en base a una propuesta siendo claros ejemplos de esto el Mall del Centro o lo que fue la Torre O’higgins, edificaciones en las que se funden múltiples tonos y materiales formando un caos carente de sentido estético. 

Publicidad de Irmir y de Fanaloza promocionando los revestimientos. Extraídos de las  páginas de revista AUCA, 1968 y 1971. 

No quiero decir que las edificaciones deban permanecer incólumes ante el paso del tiempo, al contrario, pero si se van a transformar, que se piense en soluciones en las que exista una propuesta de diseño atractiva, original y que de alguna forma este ligada al edificio propiamente tal, sino estaríamos forrando edificios teniendo como referencia un mero catálogo de Sodimac o Easy.

Las propuestas originales de revestimiento de estas edificaciones otorgaban un especial carácter y al mismo tiempo simbolizaron un período en el que el diseño era altamente valorado y era aplicado en todo los compuestos de la obra arquitectónica. Desde la baldosa como elemento unitario al conjunto conformado en la fachada se expresaba una intención y un notable trabajo de diseño. 

Fotomontaje del autor realizado con algunas de las piezas que quedan del revestimiento original del Edificio Tucapel, edificio que originalmente poseía una serie de patrones realizados con teselas los que se borraron con el pasar del tiempo y la reciente intervención.

En este artículo se expondrá principalmente los cambios que se han visto en los revestimientos de un caso en particular y que da cuenta de la poca sensibilidad que se tiene con la arquitectura moderna y con edificaciones significativas que de a poco se denigran en la ciudad actual. 


Estado original de Caja de Empleados Particulares, actual INP. Postal de época "TURISET". Propiedad del aurtor

El edificio de la Caja de Empleados Particulares, actualmente ocupado por la INP, una destacada obra ganada en un concurso en 1966 y concluída en 1971, está ubicada en pleno centro penquista, se encuentra frente al Palacio de Tribunales por calle Castellón, (entre calles O'Higgins y Barros Arana), colinda a un edificio propiedad del Ejército hacia O'Higgins y hacia Barros Arana con un edificio de renta y comercio. 

La obra fue proyectada por Abraham Schapira, Raquel Eskenazi, León Messina y Carlos de la Barra, de inmediato llamó la atención en la ciudad por su interesante volumetría y composición, con una morfología que muchos ven como barco, sobresalió dentro de un Concepción que se llenaba de edificios de altura considerable tras el terremoto de 1960 y con un plan regulador caracterizado por ciertas cualidades como el uso de una placa base y una torre sobre la placa. El edificio sufrió severos daños tras el terremoto del 27 de febrero de 2010, tras permanecer cerrado por casi un año para ser estudiado y ver la factibilidad de su uso posterior, el edificio es reparado y su revestimiento es reemplazado.

Cabe mencionar que el equipo formado por la dupla Schapira y Eskenazi fue muy importante para el desarrollo de la arquitectura en Chile desarrollando una serie de edificaciones en Chie y España que trascendieron por el diseño y la función. Sentaron las bases de un desarrrollo inmobiliario y formaron una empresa vigente por casi medio siglo. Para saber un poco más de esa dupla, remítase a revisar el siguiente artículo escrito por Sonja Friedmann, destacada arquitecto y parte del equipo original de la Revista AUCA: http://www.lapalabraisraelita.cl/2010/julio16_010/12_16.pdf

Si bien se agradece la iniciativa de querer reparar el edificio, el modo en que el trabajo fue realizado es de lo más paupérrimo, improvisado y carente de directrices arquitectónicas que se hacen notar de forma explícita y que no se necesita ser arquitecto ni diseñador para apreciar el poco respeto que se tuvo con los revestimientos originales y las terminaciones que se están realizando, terminaciones que están a años luz de la nobleza del diseño original. Una de las características principales de este edificio era su revestimiento de cerámicos Fanaloza, los que formaban estilizados paños de un fuerte azul que llamaba la atención en la ciudad.  

Detalle de los paños azulados que se encontraban en el edificio, ninguno de estos paños existe actualmente.

Estado del uno de los muros exteriores de la otrora Caja de Empleados Particulares, actual INP, el terremoto del 27F ocasionó estragos en el edificio soltando muchas de las baldosas Fanaloza e Irmir con motivos orgánicos que por décadas recubrieron el edificio. Las baldosas, piezas importantes dentro del diseño industrial chileno ya no se producen por lo que por sí solas son reliquias. Lamentablemente se despedazaron cuando fueron retiradas y acumuladas como escombros desechables. 

Los potentes revestimientos de los edificios de esta época trascienden las épocas y permanecen en la memoria colectiva de los ciudadanos. Es tal el impacto que en algunos casos dan pie para intervenciones y estudios como es el caso de la exposición "LIMBO" realizada por el destacado artista Leo Portus en 2011 en la cual se revisó de forma abstracta y dramática el revestimiento del edificio y su arquitectura, enfatizando en los fuertes tonos azules que el edificio posee[ía] desde las placas a vidrios en las barandas. Una descripción de la obra de Portus la puede encontrar en: http://cruvi.cl/blog/limbo-leonardo-portus/

Interior actual del edificio en el que se mantuvieron las barandas originales de vidrio azulado. 

Vista reciente del área del zócalo en la que se aprecian teselas que se dejaron tras la renovación, martelina que baña las baldosas originales del edificio y algunas que se mantuvieron. Al final pasan a ser el backstage del cambio de revestimiento en este edificio. 

Decoración abstracta de uno de los vanos que miran hacia el  edificio del Ejército. originalmente estaba recubierto con piezas de aquel potente azul, tras el retiro de las piezas se estuco de forma irregular formando esa textura rugosa y carente de buenas terminaciones. Un pequeño detalle que habla de un trabajo hecho a la rápida y carente de planificación y estudio.  

Detalle del zócalo del edificio el cual está lleno de basura, polvo, material excedente de la renovación y numerosas teselas regadas por el suelo.

La huella de las teselas tras la impecable instalación eléctrica del edificio. 

Vista actual del edificio, con un presentable lejos y una imagen blanca e inmaculada.  Al acercar el ojo se aprecian las impurezas y el daño realizado en este ícono de la arquitectura moderna de Concepción. 

 Ahora bien, un problema que en mi opinión es mucho más grave que el cambio del revestimiento, es que fueron retirados los nombres de los arquitectos del edificio. Originalmente, en una sección del muro que mira a calle Castellón, se encontraban los nombres de los arquitectos y el año de entrega del edificio con letras de bronce. Con el cambio de revestimiento y retiro de teselas evidentemente se retiraron las letras, lamentablemente a enero del 2013, a meses del término de las faenas, aún no se reponen los nombres de los arquitectos. Algo que es muy preocupante es que se olvide la figura de los arquitectos, que se aplaste por completo el elemento humano que diseña, proyecta y construye la ciudad, es un hecho completamente condenable y reprochable, numerosos nombres de arquitectos son olvidados a punto que no existe registro de ellos ni de sus obras ya sea porque son demolidas o porque las inscripciones son borradas. 

En este lugar se encontraban los nombres de los arquitectos hasta antes de los trabajos de cambio de revestimiento, ahora es sólo un paño desaliñado de martelina 

Algunos dirán que esto es un mero capricho de fijarse en terminaciones mal hechas, pero no es un problema menor. La arquitectura moderna cuesta considerarla como patrimonial debido a malas nociones de lo que es patrimonio. Muchas edificaciones contemporáneas a este edificio y con alto valor e importancia pasan sin pena ni gloria precisamente porque son relativamente "nuevas" y no existe instrucción ni interés en mantenerlas en buen estado, en especial en las regiones. Es por ello que la arquitectura moderna y los arquitectos detrás del movimiento son susceptibles al olvido y la destrucción. 

Al fin y al cabo son mucho más que simples letras de bronce, son el testimonio del trabajo de un grupo de personas que diseñaron una edificación en un momento determinado de la historia de Concepción y que además fueron un equipo destacadísimo en el desarrollo de la arquitectura moderna en el país. Por eso mismo me sigo haciendo la pregunta…


…¿Y los nombres?, ¿¿Cuándo??

ACTUALIZACIÓN A JUNIO DEL 2019
El edificio ex INP fue un proyecto íntegro del arquitecto Carlos de la Barra, quien en aquél entonces pasó por la oficina Schapira/Eskenazi/Messina. Mayores antecedentes y detalles de la ejecución del edificio lo pueden revisar en el siguiente link de la página web de Historia Arquitectónica de Concepción:
 
https://historiaarquitectonicaconcepcion.cl/2019/04/21/de-la-barra/


TEXTO Y FOTOGRAFÍAS DE LUIS DARMENDRAIL SALVO, (excepciones marcadas).
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miércoles, 5 de diciembre de 2012

NIEMEYER A UdeC

Oscar Niemeyer retratado por el
fotógrafo Kurt Hutton,
publicada en sitio web de
revista Vanity Fair

Con motivo del fallecimiento del gran Oscar Niemeyer, arquitecto fundamental en el desarrollo de la arquitectura moderna y sudamericana, además de ser gestor de espectaculares proyectos que han pasado ser parte de la historia de la arquitectura mundial, Historia Arquitectónica de Concepción presenta a sus lectores una transcripción de la carta enviada por el arquitecto en cuestión a la Universidad de Concepción, institución que lo invita a la Séptima Escuela de Verano en 1962. Lamentablemente Niemeyer no pudo asistir al evento, pero envía una carta excusándose además de presentar una notable postura respecto al rol del arquitecto en una sociedad llena de cambios. Sin más preámbulos, acá va la carta:

Desafortunadamente no me fue posible asistir al encuentro de Concepción y participar en la Séptima Escuela de Verano de la Universidad de Concepción, pero no puede dejar de llevar a los que allí comparecieron una palabra de cordialidad y simpatía.

Quiero expresar, al menos, lo que pienso del tema propuesto en esta época de inquietud en que vivimos, inquietud que asume en América del Sur el aspecto más grave y aflictivo.

Gustaría, ciertamente de hablarles sobre la posición del arquitecto en el mundo actual, -como el tema que la Universidad sugiere- pero el mundo actual relega los problemas profesionales a un plano secundario.

¿Qué adelantaría en verdad hablar de las perspectivas de la arquitectura contemporánea, de la riqueza de la técnica constructiva o de las posibilidades del concreto armado que todo nos permite realizar abriéndonos un campo nuevo e imprevisible de formas y soluciones cuando vemos a nuestro alrededor un pueblo cansado de lucha y explotación sistemática, que ya no reclama confort y bienestar, sino apenas el derecho de vivir dignamente? ¿Cómo podría hablarse de los temas idealistas de la arquitectura moderna, de lo que pueden éstos representar para la sociedad, cuando la mayoría de la sociedad no participa de ellos, y ya se impacienta frente a tanta discriminación e injusticia?

¿Cómo sobre las tendencias del arte contemporáneo que los arquitectos bien nutridos se complacen en debatir cuando nuestra profesión se dirige, como simple mujerzuela, a un pequeño grupo de privilegiados?, ¿Cómo situarme ajeno a tal incomprensión y desacierto? ¿Cómo hablar de asuntos profesionales aunque los reconozca necesarios a la propia vida, si se niegan a los más humildes y desamparados? ¿Cómo discutir los problemas del espíritu y de la cultura –aún haciéndolo en forma humana y elevada- en la hora en que los países de América se reúnen para oprimir al pueblo cubano que desea apenas ser libre y vivir con dignidad? No, mis amigos, no soy de los que ven la propia profesión como cosa superior e indispensable. La veo, por el contrario como simple complemento de problemas básicos y fundamentales.

¿Qué adelantaría por lo tanto definir la actitud profesionales del arquitecto, actitud que en mi opinión debería caracterizarse por la modestia e independencia, permitiéndole la libertad total de concepción, sin la preocupación servil de la crítica fácil, cuando nuestro trabajo, ajenos a los intereses de la colectividad, se subordina a las clases dominantes, a sus deseos y caprichos?

Durante cuatro años despreciando intereses económicos y materiales, trabajamos en Brasilia. Cuatro años de luchas, sacrificios y entusiasmos, compensados por el placer de ver la obra concluida y la ciudad surgir, bella y civilizada, donde antes había sólo desierto y abandono. Cuatro años que nos curtieron la piel y el alma, haciéndonos más experimentados, más lúcidos y realistas, seguros de que nuestro trabajo se genera fatalmente de las condiciones sociales existentes que debiera oprimir con todas sus contradicciones y desaciertos.

Transcribo un fragmento de un pequeño libro: “Experiencia en Brasilia”, que les dará una idea del desengaño sufrido al ver la ciudad inaugurada; “Con el traslado de la capital cambió mucho y vimos con pesar que el ambiente se transformó por completo perdiendo aquella solidaridad humana que antes lo distinguía que nos daba la impresión de vivir en un mundo diferente, en un mundo nuevo y justo que siempre deseamos. Vivíamos en aquella época como una gran familia, sin prejuicios y desigualdades. Morábamos en casas iguales, comíamos en los mismos restaurantes, frecuentábamos los mismos locales de diversión. Hasta nuestras ropas eran semejantes. Uníamos un clima de fraternidad proveniente de idénticas incomodidades. Ahora, todo cambió y sentimos que la vanidad y el egoísmo están aquí presentes y que nosotros mismos estamos volviendo poco a poco, a los hábitos y prejuicios de la burguesía que tantos detestamos."

Pasamos a preocuparnos por la indumentaria y a frecuentar locales de lujo y discriminación. Vimos a nuestros compañeros, los más humildes, sólo de pasada y sentimos que una barrera de clases nos separó. Nuestras casas perdieron aquel aspecto proletario que antes los atraía, como si fuesen sus propias casas, o una prolongación de nuestra oficina y el confort que hoy disfrutamos -aunque modesto- los asusta e intimida, reteniéndolos a nuestra primera puerta como aguardando una invitación indispensable.

La conversación perdió aquel calor humano – simple e inocente que nos revivía, conducida ahora por los que llegan -con nuestro repudio- para asuntos de lucro y especulación.

Sólo aquellos compañeros no cambiaron con las miserias y reivindicaciones de siempre.

Brasilia cambió mucho y eso nos deprime a pesar de que comprendemos las contingencias degeneradas por una ciudad que crece y que durante algún tiempo, por lo menos, representará el régimen, con todos sus vicios e injusticias.

Somos, entretanto, optimistas. Pronto, la ilusión que perdimos será realidad”.
He ahí, mis amigos, la situación brasileña que Jean Paul Sartre definió tan bien: “Sesenta y cinco millones en la miseria contra cinco millones de ricos y pudientes”. Esa es la situación de los pueblos de América, de la cual se genera la lucha de liberación a que hoy asistimos.

Es el mundo de los pobres que se rebelan exigiendo de todo inclusive de Uds. que ahí se reúnen –una actitud de apoyo, comprensión y solidaridad.”




Oscar Niemeyer
Mensaje a la Universidad de Concepción
Enero de 1962
Transcrito de publicación en el “El Sur” del lunes 20 de mayo de 1963. 

lunes, 3 de diciembre de 2012

MOFA

Es una vergüenza para la ciudad de Concepción lo ocurrido en Barros Arana entre Tucapel y Orompello con la nueva tienda Tricot. En primer lugar, demuelen el ex Cine Lux, destacada obra de 1944 que daba pie para numerosas intervenciones y que poseía una espléndida sala de espectáculos con una envidiable acústica y en un muy buen estado, por sobre todo, poseía una riqueza espacial notable, circulaciones diferentes a cualquier otra y un programa que hacía equilibrio entre lo administrativo y la misma sala de espectáculos. La edificación es demolida, reducida a los cimientos y borrada para siempre del suelo penquista.
La poca visión respecto a la reutilización de un edificio lleva a perder grandes construcciones y lamentablemente nuestra ciudad da prueba de ello.  
Mera ignorancia, ignorancia que se manifiesta en lo que se construye posteriormente, un paupérrimo galpón forrado en revestimientos brillantes y metálicos pero que al fin y al cabo es un galpón. Fuera de la pobreza arquitectónica y que hace pensar en el crimen del edificio del Cine Lux, nos encontramos con el segundo gran problema de la tienda, su nombre: “Concepción Teatro”, a ver, en primer lugar demuelen una sala de espectáculos y más encima se ubican frente a otro adefesio, el Mall del Centro, el cual ha sobrevalorado una fachada que nada tuvo que ver con el Teatro Concepción, absolutamente nada y ha formado un mito en la actual ciudadanía penquista, o sea, Tricot es un claro ejemplo del círculo vicioso que conlleva la ignorancia, las pésimas políticas patrimoniales en Chile y Concepción y más encima la negligencia por parte de la opinión pública, la cual asimila este tipo de hechos y al final, caen en lo mismo, la ignorancia… …y el círculo sigue.

Demolición del Cine Lux, construcción del galpón que alberga actualmente a Tricot.

¿Es una broma?, por no decir otra cosa...

domingo, 25 de noviembre de 2012

5 AÑOS

Un día como hoy hace 5 años inicié este blog con la intención de subir fotos antiguas de Concepción y que con el pasar de los años se ha transformado en una vitrina de la historia arquitectónica de la ciudad y al mismo tiempo una denuncia de los crímenes cometidos contra la arquitectura histórica de Concepción, una ciudad que no ha tenido políticas claras con respecto al patrimonio histórico y además potenciada por las múltiples falencias del Consejo de Monumentos Nacionales y entidades gubernamentales dedicadas al tema de la conservación y preservación. 

La raíz de este blog data del año 2004, cuando la demolición del conjunto de Barros Arana 1060 en donde actualmente está el Mall del Centro, motivó la primera página web que realicé, alojada en GeoCities. La página se mantuvo hasta el 2005 cuando di un salto al popular "fotolog" el cual no duro mucho y tampoco demostró ser una plataforma flexible para redactar artículos y subir fotografías. 

El 25 de noviembre de 2007 decidí crear este blog, motivado por el trabajo realizado en otros blogs sobre otras ciudades con problemas similares. Diversos motivos externos provocaron el estancamiento de la página entre 2008 y 2010 pero fue el 2011 el año en que se retoma con publicaciones periódicas hasta el día de hoy y que han expuesto daños a la ciudad como el abandono en barrios y sectores históricos de Concepción. 

Nada más debo agradecer a todos los lectores que siguen el blog y a todos los que me han ayudado en estos 5 años a mantenerlo, los que me dan datos, los que mandan fotos, los que aportan con anécdotas y simplemente los que tienen el interés por saber más de su propia ciudad

Muchas gracias

Luis Darmendrail Salvo